Evangelista y los recueros, un texto de Maylén Domínguez

Santiago de Cuba, 31 de oct.- Una amiga llamada Maylén me regaló este libro, con todo y dedicatoria hace más de un año, y para ser honesta, no lo
había leído. Sería mejor decir, que me lo había perdido hasta ahora, porque ha resultado una lectura tan agradable, que lamenté no haberlo descubierto antes. La verdad es que en mi casa hay una biblioteca con más libros que los que podremos leer Reinaldo y yo, que somos los escritores de la casa y los principales culpables de que haya tantos libros.

Pues sí, en nuestro laberinto de libros encontré este que se titula Evangelista y los recuerdos, de Maylén Domínguez Mondeja, en su segunda edición, publicado en el año 2017 por Ediciones la Luz, de Holguín; pues ya había sido publicado en el 2001 por la Casa Editora Abril. Para mí fue una gran sorpresa
descubrir a esta escritora cubana para niños, que tiene esa gracia para hilvanar historias a partir de cosas sencillas y cotidianas. Esa es imaginación, como
decimos, de la buena, porque todos los cuentos de este libro, se desarrollan en un lugar imaginario, que se parece a cualquier pueblecito de provincia donde
hay un batey o los restos de éste, donde hay un central, cañaverales, líneas por las que a veces pasa el tren y algún riachuelo con su puentecito, y casas y vecinos, que a veces nos llegamos a preguntar si existieron realmente o son imaginarios, y entre los cuales, además viven personajes muy originales e impredecibles, como Lela, la mujer más fea del pueblo, Estrellita que soñaba con ser una famosa actriz de cine y el mismo Evangelista, quien soñaba con ser
tantas cosas y era tan cambiante, que le decían «el Venático».

En torno a este personaje giran casi todas estas historias de este libro, en el que confiesa la autora hay mucho de vivencia, porque su infancia transcurrió en Cruces, un lugar parecido a este, en el que vive Evangelista, el cual se llama San Francisco, que es un pueblo con sus leyendas al igual que cualquier pueblo de provincia. Sin embargo el mundo y su enormidad, existe y es explorado a ratos en la imaginación y peripecias de estos personajes, en especial Evangelista.

Maylén logra abordar temas como la soledad, los recuerdos, la tristeza, el amor, la melancolía, el aburrimiento, el egocentrismo y hasta los sueños, los
cataloga de fieras malas o no, que se llevan dentro y con las que los personajes de estos cuentos tienen que lidiar. Así son estos textos que nos invitan a
soñar cambiando, en este libro donde todo parece ser inestable, mudable, impermanente, cambiante; pero, eso sí único en su original manera de existir para los ojos del lector/lectora niño y niña.

Además es un libro hermosamente ilustrado a color por Anabel medina y Dieiker Bernal. Les recomiendo buscar en librerías este gracioso libro, que agradecerán leer: Evangelista y los recuerdos, de Maylén Domínguez Mondeja.

(MIRNA FIGUEREDO SILVA)

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