Examinan situación epidemiológica de Santiago de Cuba

Santiago de Cuba comienza a dar señales de estar en el camino correcto para controlar de la epidemia de Covid-19. Lo dicen los datos: febrero cerró con un centenar de contagios menos que enero, una disminución de casos activos y un discreto decrecimiento de la tasa de incidencia que al iniciar febrero era de 119,6 casos por 100 000 habitantes y cuatro semanas después había descendido a 112,7 casos por 100 000 habitantes.

Al parecer han quedado atrás las angustias de cuando la segunda provincia cubana reportaba más de un centenar de nuevos diagnósticos en cada jornada. Desde hace algunos días, los estudios microbiológicos -más de 2000 PCR diarios- arrojan menos de 50 determinaciones positivas por día.

No hay motivos aún para celebrar, pues el triunfalismo solo entorpece la capacidad de análisis y acción responsable que se requiere para salir de una epidemia como la que acontece en Santiago de Cuba. Sin embargo, los modestos avances son resultado de una intensa labor multisectorial para materializar pilares fundamentales del enfrentamiento a la Covid-19 como la vigilancia microbiológica de personas expuestas al virus (pacientes sospechosos, viajeros internacionales y contactos de casos positivos); el ingreso oportuno de pacientes sospechosos, de los contagiados y sus contactos de primer y segundo orden; el confinamiento institucional de los viajeros internacionales y la vigilancia epidemiológica en las comunidades.

Los santiagueros estamos lejos de lograr la disciplina social, la celeridad y calidad en la asistencia médica y la organización en los servicios que se necesitan para contener la circulación del nuevo coronavirus. Pero comienzan a apreciarse los resultados de las medidas de hospitalización y aislamiento institucional dictadas por el Ministerio de Salud Pública, y de las acciones de control para el cumplimiento de las normas higiénico-sanitarias, la restricción de movilidad y el distanciamiento social en todos los municipios.

Basta una ojeada rápida al número de casos activos al cierre de enero (472 personas) y la cifra registrada al término de febrero (306 personas) para notar el decrecimiento paulatino de los contagiados con SARS-Cov-2.

En este contexto, las autoridades de la provincia instan a incrementar las intervenciones multisectoriales en comunidades de alto riesgo para cortar cadenas de transmisión y continuar reduciendo los contagios. De ahí que en la sesión del Consejo de Defensa Provincial de este martes, se examinara la situación de municipios como Contramaestre, Palma Soriano, Songo-La Maya, San Luis y la Ciudad Héroe.

En el análisis, Beatriz Johnson Urrutia, Gobernadora de la provincia, indicó acciones para optimizar la búsqueda activa de casos sospechosos; incrementar las capacidades de aislamiento para contactos de casos confirmados; así como intensificar las acciones de higienización en los controles de foco.

Asimismo, la dirigente evaluó algunos detalles de aseguramiento para la puesta en marcha en el presente mes de la tercera fase del ensayo clínico del candidato vacunal Abdala en el municipio de Santiago de Cuba, una etapa compleja porque se prevé la participación de miles de personas en este estudio.

Hasta este martes, la suroriental provincia acumula 5546 personas diagnosticadas con la Covid-19 desde que iniciara la epidemia en Cuba en marzo de 2020.

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