Extreman cuidados hacia los ancianos ante la COVID-19

Santiago de Cuba, 26 de mar. – Abundan en Cuba ancianos venerables que son todo amor y sabiduría, siempre rodeados de cariño y de mimos familiares, y hasta de los vecinos, atenciones que se refuerzan hoy ante el COVID-19 que azota al planeta y ha tocado las puertas en la isla.

Al ser los más vulnerables ante la enfermedad, la asistencia médica habitual y el extremo cuidado que la sociedad les ofrece merecidamente se incrementa, ya que la pandemia del nuevo coronavirus se ha extendido de forma vertiginosa, cobrando miles de vidas desde que comenzó en China.

Protegerlos es un deber comprensible y una  misión que enaltece y concierne a todos, con énfasis en sus seres más cercanos, una actitud que no es nueva entre los cubanos, quienes miran con luz larga porque para el 2025 se pronostica que la isla estará entre las naciones más envejecidas de América Latina.

Pero desde hoy, y teniendo en cuenta el panorama epidemiológico actual,se obra en complicidad para hacerles la vida más satisfactoria, a sabiendas de la ventaja que representa contar con el programa de Atención Primaria de Salud con los médicos de familia, clave en situaciones de emergencia al ser vigilantes seguros del estado sanitario de la comunidad.

Fortaleza ante la peligrosa enfermedad, que ha conmocionado a casi todos los países, esla potencia del sistema de salud de Cuba, puesto a prueba en innumerables ocasiones, incluso en coyunturas difíciles en las cuales ha confirmado la calidad de sus profesionales y el humanismo y altruismo que lesdistingue.

Con vasta experiencia en desafiar situaciones embarazosas, los profesionales de la salud junto al pueblo están en condiciones para cerrarle el paso a la COVID-19, que ha chocado en esta nación con sólidas barreras en el Programa Nacional para enfrentarlo y controlarlo, además de la información oportuna de qué hacer y cómo actuar en tales circunstancias.

Diversas son las acciones y recomendaciones indicadas por los especialistas de Salud Pública para reducir el riesgo de contagio del nuevo coronavirus e impedir la propagación incontrolada en la sociedad, como evitar saludos con besos y abrazos, no ser partícipe de aglomeraciones, así como también mantener el distanciamiento social.

Prevención es la palabra de orden, por eso se insiste en las medidas higiénicas, sobre todo en el frecuente lavado de las manos con abundante agua y jabón, además de actuar con rapidez y de forma eficiente, optando por la prudencia, el autocuidado, la vigilancia y la responsabilidad.

Como expresó Meida Pineda, en estos tiempos de pandemia reconforta vivir en un país como Cuba, donde los seres humanos son el tesoro más preciado y hasta el Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, se preocupa y ocupa por la salud y la vida de su pueblo, especialmente de las personas más vulnerables.

Insertada en uno de los programas más sensibles forjados por la Revolución, la Atención al Adulto Mayor prioriza la asistencia integral, con énfasis  en la salud, que en tiempo de enfermedades como la que se expande hoy por el mundo refuerza la vigilancia y elauxilio, con hincapié enlos ancianos que viven solo.

La especialista en Medicina General Integral Yaneisy Urquiza Sotero, del consultorio 18 en el centro urbano Abel Santamaría, de la ciudad de Santiago de Cuba, explicó en audiencia sanitaria la necesidad de ser rigurosos con las medidas para reducir el riesgo de infección, además de acudir inmediatamente al médico ante cualquier síntoma.

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