Fidel está vivo

Foto de Radio Rebelde

Santiago de Cuba, 25 de nov.- Hay hombres que nacieron para ser grandes, para tejer su historia como apóstoles del bien y abrirse camino aunque  por donde pasen esté lleno de espinas y de contratiempos, y Fidel es uno de ellos.

 Él ha sabido brillar con su luz propia aunque escogió el lado de los más  necesitados. Nació lleno de comodidades en Birán aunque, como él mismo expresara,  conoció el hambre en Santiago de Cuba.

 Su vida nunca fue fácil, permaneció llena de peligros por profesar ideas que amparaban a los más humildes, a los llamados a revolucionar la historia del país y del mundo. Así se mantuvo  siempre porque nadie pudo comprarlo, nadie pudo convencerlo de que estaba equivocado.

Hoy es uno de esos días en que usted, yo, cualquiera  de nosotros se detiene para pensar en él, en el Fidel Alejandro Castro Ruz que es de todos.

Del que tuvo la dicha de estar a su lado en el Moncada, en el Granma, la Sierra Maestra o construyendo el socialismo. Del que lo vio de lejos en un acto y le aplaudió con ganas; de quien lo tuvo muy cerca a través de la televisión o lo conoció por la foto en un libro o porque todos hablaban de él.

A Fidel su Santiago lo recuerda porque todavía están en estas calles su aire de libertad que nos llegó con su entrada triunfal el primero de enero de 1959, en cada acto o tribuna abierta, en sus recorridos como dirigente y  diputado, en la confianza que depositó en este pueblo, y por su regreso triunfal para marchar definitivamente a la eternidad.

El 25 de noviembre se llenó de gloria. No, no podemos estar tristes este día, porque el hombre más inmenso del planeta cerró definitivamente sus ojos porque así lo determinó él en un acuerdo con la  naturaleza.

Él se fue como los grandes, como el caballo de Lina y de Ángel. Supo desafiar la muerte que le prepararon sus enemigos del Norte para dejar de existir a sus 90 años, cuando sintió que ya su pueblo podía verlo partir y defender con la permanencia de su ejemplo la obra indestructible que es la Revolución Cubana.

Son dos años de la partida del Comandante. El tiempo pasa, y el enemigo sabe que ahora es mucho más difícil hacer desaparecer a Fidel, porque él está vivo en millones de corazones. Así lo quiere sentir este pueblo y así se lo enseñaremos a las futuras generaciones.

Por: Agustina Bell Bell.

Deja una respuesta