Fidel eterno

Santiago de Cuba, 26 de oct.- Como cualquier niño, él no escogió el día ni el lugar para ver la luz por primera vez, como tampoco se propuso como meta llegar a ser uno de los mejores líderes del planeta; pero muchos dicen que Fidel fue tan extraordinario, que eligió el mejor momento para ir a descansar.

Tantas veces que el enemigo lo intentó asesinar o lo dio por muerto que para los cubanos Fidel fue nuestro caguairán, el hombre más valioso, duro y resistente; el que supo burlarse de atentados, enfermedades, amenazas y traiciones. El llegó a ser el verdadero revolucionario.

¿Quién de sus enemigos pensó verlo vivo y eterno en su cumpleaños 90? Y aquel 13 de agosto de 2016 celebramos su fiesta. Pero ya él se había despedido de su pueblo cuando en la clausura del séptimo Congreso del Partido Comunista de Cuba en abril de ese mismo año pidió la palabra para decirle a su pueblo:

Pronto seré ya como todos los demás. A todos nos llegará nuestro turno, pero quedarán las ideas de los comunistas cubanos como prueba de que en este planeta, si se trabaja con fervor y dignidad, se pueden producir los bienes materiales y culturales que los seres humanos necesitan, y debemos luchar sin tregua para obtenerlos. A nuestros hermanos de América Latina y del mundo debemos trasmitirles que el pueblo cubano vencerá.

Tal vez sea de las últimas veces que hable en esta sala. He votado por todos los candidatos sometidos a consulta por el Congreso y agradezco la invitación y el honor de escucharme. Los felicito a todos, y en primer lugar, al compañero Raúl Castro por su magnífico esfuerzo.

Emprenderemos la marcha y perfeccionaremos lo que debamos perfeccionar, con lealtad meridiana y la fuerza unida, como Martí, Maceo y Gómez, en marcha indetenible.

Hombres y mujeres de Cuba escucharon con atención al líder. Si bien los delegados al Congreso enmudecieron y dejaron correr una que otra lágrima, en miles de hogares las familias expresaron: Es un discurso de despedida.

Pero Fidel siguió ahí, comandando en silencio a esta tropa gigante. Y cuando nadie lo esperaba, cuando celebrábamos el día en que los expedicionarios del Yate Granma habían zarpado de Méjico, se dio la noticia de que el Héroe del asalto al Cuartel Moncada , el hombre que le prometió a su pueblo que en el 56 seríamos libres o mártires, el que sobrevivió a la lucha guerrillera y proclamó al mundo el Triunfo de la Revolución Cubana, había muerto.

Hermoso día para emprender la nueva marcha triunfal hacia la eternidad, que le llevó a territorio granmense el 2 de diciembre de 2016, justo 60 años después de aquel Desembarco, pero ahora los expedicionarios son hombres y mujeres de pueblo que claman por el Fidel eterno y presente.

Hubo santiagueros convencidos de que Fidel fue un estratega tan genial, que tuvo la capacidad de ver el futuro luego de aquel 25 de noviembre. Por ello se fue tranquilo, confiado en la lealtad de los cubanos, y emprendió el regreso a la ciudad para junto a José Martí, salvaguardar la independencia de este Archipiélago.

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