Formación científica, tecnológica e innovativa transdisciplinaria

Santiago de Cuba, 2 de oct. –  Si bien es cierto que en varios sectores la investigación científica, tecnológica e innovativa ha sido competitiva, es una realidad que es altamente especializada, es por ello que, uno de los retos impostergables del posgrado en la educación superior versa en la necesidad de la formación sostenida de investigadores, tecnólogos e innovadores, capaces de desarrollar proyectos transformadores en su integralidad y con alto nivel de generalización.

La cultura de los que se apropian actualmente los profesionales de la ciencia, la tecnología y la innovación, a través del posgrado es eminentemente disciplinar, por tanto, dirigidas hacia contenidos que sólo se circunscriben en sus particularidades.

Se precisa por tanto, que estos nutran sus saberes a un panorama teórico – práctica más esencial, de modo que se concrete una verdadera integración de estos, con vistas al encuentro de soluciones compatibles con la naturaleza compleja de la problemática dominante y futura. Se significa en que se requieren de nuevos conceptos de la racionalidad científica, tecnológica e innovativa.

En sentido general, el necesario acercamiento a la realidad objetiva, desde la integralidad de las diferentes áreas del conocimiento, para la resolución de problema, orientados hacia aspectos del mundo real, trascendiendo aquellos cuyos orígenes y relevancia pudieron verse limitados, al no involucrar varias disciplinas en el análisis del objeto estudiado, sino sólo desde una visión especializada.

Ante los nuevos escenarios complejos, es apremiante que se desarrolle una nueva lógica dialéctica en el posgrado para la formación de los profesionales, que les permita enfrentar las realidades del desarrollo integral de una sociedad cada vez más exigente, por tanto, la educación superior, debe hacer suyo este enfoque, con vistas a comprender el mundo en el que se vive, con nuevas miradas prospectivas.

Lo anterior da cuenta de que es necesario considerar un contexto universitario en el que se desarrollen los procesos educativos como un sistema, como una realidad dinámica, transdisciplinaria y cambiante que potencie el desarrollo humano, en el marco de las grandes transformaciones sociales, políticas, económicas, científicas, innovativas  y tecnológicas.

La formación de investigadores tiene como elemento importante el desarrollo del pensamiento científico en la continuidad del descubrimiento, la creatividad y la generación de conocimientos, en su interés con el contexto, en tanto, la investigación científica necesita el estudio de la estructura misma del proceso que se investiga, desde su lógica y profundización con una mirada transdisciplinaria.

Sin embargo, aún cuando las dinámicas económicas, científicas, innovativas, tecnológicas, políticas, sociales y culturales, exigen con urgencia la generación de actitudes de compromisos globales e integradores, ha predominado el carácter científico disciplinar y fragmentado con influencias significativas en el diseño de las investigaciones y por tanto, en las producciones científicas.

La universidad debe ser la portadora de la convergencia entre la cultura de posgrado y la cultura científica, a través del desarrollo de proyectos científicos, con la apertura e interacción de diversas disciplinas y todas estas a su vez con la humanidad, donde el conocimiento deje lugar a la valoración ilimitada, las complementariedades y a las posibilidades de constituir las sabidurías desde disímiles versiones, experiencias y saberes.

Todo ello, busca penetrar al interior de la dinámica de la experiencia, llegando así a entender los procesos de acuerdo con la realidad, dando lugar a un punto de vista más global de las respuestas sustentables que exigen las problemáticas sociales y a la relación humanidad- naturaleza; es direccionar la mirada más allá de las soluciones disciplinares específicas.

Desde esta mirada emerge una producción de sentidos que dan cuenta de la comprensión de una problemática desde varios saberes, como apertura a la relación sujeto- objeto en el universo que lo contiene, ello implica, la aparición de un sujeto en transformación permanente a lo largo de la vida, en un mundo ligado a la intercomprensión de la experiencia vivencial.

Lo anterior implica que la acción, la teoría y la experiencia quedan entremezcladas en saberes y ofrecen la base de la calidad científica, en tanto, apuntan a dar respuestas a situaciones complejas desde diferentes niveles de realidad. La transdisciplinariedad permite que los sujetos se apropien de conocimientos mutuos dialógicamente en un movimiento de necesidad y libertad, en la vida y en el desarrollo histórico de la ciencia, que se enfoca hacia la intencionalidad de la calidad científica desde el desarrollo de proyectos.

La investigación científica se inserta en la praxis, a través de la formación de investigadores desde el posgrado para la elaboración de proyectos de desarrollo científico, tecnológico e innovativo, cuyo núcleo esencial está dado en el progreso su pensamiento transformador, sustentado, por tanto, en su preparación sistemática en este saber, desde la cultura científica y la construcción del propio proceso de creación tecnológica e innovativa del conocimiento en el contexto de su desarrollo. 

Lo anterior representa la importancia de la construcción de una cultura científica en los profesionales, con la creación de proyectos que apunten hacia un desarrollo tecnológico e investigativo en el estudio de la estructura del proceso investigado, desde su lógica y profundización, en tanto, la reconstrucción de la primera es lo que permite el aporte trascendente de la tecnología y la innovación, todo lo cual, se sustenta en la dialéctica materialista, vista como sistema en la totalidad, como holístico, como el todo, por cuanto, la construcción del conocimiento (dialéctica subjetiva) desde esta visión, es percibida a partir de las transiciones de un estado a otro de la realidad objetiva (dialéctica objetiva), todo ello, en su relación ontológica, lógica y epistemológica. Del movimiento que se da entre lo ontológico, lo lógico y lo epistemológico es que emerge la construcción del conocimiento científico, que deviene en aporte teórico y práctico, en busca de una vía científicamente construida y sustentada.

La lógica del proceso de investigación científica desde esta perspectiva, es la esencia de este y por la cual transita a partir de la necesidad y la libertad cultural, mediada por la intencionalidad científica (apropiación de la cultura) y la sistematización científico – profesional (aprehensión de la realidad), al proporcionar el autodesarrollo que se da entre los dos pares dialécticos.

Es necesario hacer penetrar el pensamiento complejo y la transdisciplinariedad dentro de las estructuras y los programas de la universidad del mañana, en una nueva cultura desde al enfoque transdisciplinar, condición previa de una transformación de las mentalidades y a su vez, se considera que el problema clave más complejo de la evolución transdisciplinar de la universidad es el de la  formación de los formadores.

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