Guardado 60: Una breve anécdota que la vincula a los hechos de la Victoria de Girón

Visitar a Paula Cupull Reyes es ponerse en contacto con la historia. Siempre tiene alguna anécdota que hacer en correspondencia con la fecha.
Por ello en esta última conversación, Maita, como se le conoce en el Reparto San Pedrito, dejó correr su memoria y entonces evocó aquellos días de abril de 1961, cuando el país se puso en alerta ante la invasión mercenaria por la bahía de Cochinos, en la provincia de Matanzas.

Un día como el de hoy hace 6 décadas, en la vivienda ubicada en Guardado 60 en el reparto San Pedrito, un numeroso grupo de personas festejó el triunfo rebelde en Playa Girón, que trascendería como la primera gran derrota del imperialismo yanqui en América Latina.

Maita cuenta que su casa sirvió de Cuartel para hombres y mujeres de ese entorno santiaguero desde el mismo día 15 de abril, cuando el Aeropuerto de esta ciudad amaneció bajo las bombas yanquis.

El ataque aéreo fue el preludio de lo que ocurriría dos días después. Pero la seria amenaza a la independencia tuvo su reflejo inmediato en la combatiente santiaguera, que ya estaba despierta junto a su esposo cuando sintió el bombardeo e inmediatamente salió a buscar información y orientación.

Refiere Maita que con Electra Fernández, la luchadora del Movimiento 26 de Julio y comisionada en el Gobierno Municipal, ella recibió la orientación de mantenerse alertas y hacer botiquines en varios puntos del reparto San Pedrito por si era necesario, la cual fue cumplida de inmediato con la colaboración de las personas que estaban dispuestas para defender la naciente Revolución Cubana.

Paula Cupull Reyes va rumbo a los 105 años. Su vida todavía es muy intensa de ahí las tantas anécdotas que vinculan su vida como luchadora clandestina a los hechos que hacen de su vivienda en el Reparto San Pedrito, un sitio donde hay mucha historia.

Que Guardado número 60 se haya convertido en Cuartel para proteger a las decenas de personas que se concentraron en esta morada los días del 17 al 19 de abril de 1961, ratifica el por qué este es un lugar de referencia que se visita con orgullo, no solo por los méritos que tiene Maita, sino porque hasta hoy ella se mantiene firme en sus convicciones y las transmite a las nuevas generaciones.

En este día, Paula Cupull Reyes también tiene la felicidad por haber vivido una etapa muy larga, que le permite no solo comparar la Cuba que ella vivió antes de 1959 sino apreciar a su país de hoy, al que cierra el Octavo Congreso del Partido con la convicción de que aún este es un país de Victorias porque así lo heredan las nuevas generaciones del invicto Fidel y de Raúl, y con el ejemplo de estos dos cubanos dignos y de sus compañeros, seguirán adelante para consolidar las conquistas alcanzadas.

Deja una respuesta