Hacia una mejor calidad de vida

El Laboratorio de Anticuerpos y Biomodelos Experimentales (LABEX) es uno de los centros con mayor avance científico- técnico en la producción de anticuerpos para pacientes con cáncer

Entrevista realizada al Dr.C.  Esteban Gutiérrez Calzado, investigador de LABEX.

Santiago de Cuba, 8 de ene.-Con motivo de conmemorarse, el próximo 15 de Enero, el Día de la Ciencia  Cubana, visitamos uno de los pilares del desarrollo científico en nuestra provincia. El centro esta especializado en  investigaciones para la obtención, desarrollo y posterior comercialización  de biodiagnosticadores  que apoyen la selección de los mejores procedimientos terapéuticos para diferentes tipos de tumores.

LABEX tiene entre sus objetivos convertirse en un centro de excelencia en la producción,  de éstos para diversas patologías humanas, específicamente, para el Cáncer. En principio su trabajo es satisfacer las demandas del país. También se proyecta a ciertas producciones para ventas  al exterior, tanto de marcadores tumorales y leucocitarios como de los hemoclasificadores,  y de esta forma  ingresar divisas, contribuyendo al desarrollo de la economía del país.

¿Cuáles son las principales tareas que se realizan en este centro?

Pues sí, te diría, que explotamos tecnologías para la  producción de anticuerpos, que nos permitan identificar una serie de componentes moleculares en membranas leucocitarias, por ejemplo, lo que se conoce como marcadores leucocitarios o linfocitarios. De esta manera se pueden reconocer estos tipos de linfocitos y, así, hacer un estudio de la respuesta celular de un individuo y conocer su competencia inmune. Esto es importante para el conteo de poblaciones linfocitarias de células T en pacientes con SIDA.

¿cómo se realiza el estudio de la respuesta inmune celular en estos individuos?

 En esta enfermedad, cuando los linfocitos T caen,  se necesita tener anticuerpos que reconozcan marcadores de esas células para poder contarlas y saber el estadío de la misma en el individuo. . Con esto no solo estudiamos el paciente SIDA, sino también otras patologías entre las que se destacan tipos tumorales como las leucemias y los linfomas, donde estos reactivos, además de realizar el estudio de la competencia inmune de los pacientes, son importantes para la clasificación de dichos tumores.  

Dr.C Esteban Gutiérrez. Foto de la autora.

La entidad forma parte del Centro de Inmunología Molecular (CIM) y trabaja fundamentalmente en la producción de anticuerpos para contrarrestar el cáncer,  podría explicarnos entonces las líneas de trabajo que se ponen en práctica

Los marcadores tumorales son componentes que produce la célula tumoral, por lo regular, en un nivel de expresión alto y es lo que permite saber si existe realmente un proceso cancerígeno. Los diferentes tipos de tumores se van a clasificar en dependencia de la expresión de esos marcadores, lo que va a permitir  su diagnóstico y la selección de las   terapias más adecuadas. Esto significa que en algunos casos puedan tenerse dos tipos de anticuerpos terapéuticos, pero habría que seleccionar el más apropiado y posteriormente aplicarlo. Para ello, el centro cuenta con un Proyecto de Investigación relacionado con la obtención de anticuerpos que reconozcan diversos marcadores ya validados para distintos tipos de tumores, sobre todo, cáncer de mama, que es el que posee mayor avance en sus estudios. Estos estudios se extienden para otros tipos tumorales.

Haciendo alusión a lo anteriormente expuesto, ¿a través de que vías se materializan dichas líneas de trabajo?

 Todo esto se hace a través de la producción de anticuerpos por dos vías: la vía monoclonal y la policlonal,  ya que los anticuerpos son  proteínas glicosiladas que tienen la capacidad de reconocer  la sustancia o molécula a la que va dirigida (antígeno). A través de esta producción elaboramos diagnósticos qué pueden servir para acompañar las vacunas terapéuticas que produce el Centro de Inmunología Molecular. O  sea, es explotar las capacidades de modelos animales para dicha producción  por   vía in vivo, en el caso de los policlonales,  e in vitro cuando se trata de anticuerpos monoclonales que parten de hibridomas o fuentes derivadas de tecnologías recombinantes, lo que se hace, a través de biorreactores, donde se cultivan las células transformadas productoras de los mismos.

¿Cuáles son los principales modelos animales  con que cuenta este centro para la óptima experimentación de los anticuerpos?

Contamos con diversos modelos animales, entre ellos, el conejo, el carnero, la gallina (anticuerpos policlonales), y los monoclonales se realizan mediante la inducción de ascitis en la cavidad peritoneal del ratón, que constituye un tumor líquido, rico en el anticuerpo monoclonal deseado, partiendo de la inoculación de un hibridoma: célula transformada  capaz de producir este tipo de anticuerpo.

Modelo experimental de una gallina. Foto de la autora.

Entonces la cavidad peritoneal del ratón, aumenta la producción de esta ascitis ( vía in vivo). Existe también otra vía que es la in vitro, cuyo mecanismo es hacer crecer esa célula productora de anticuerpos en un fermentador o biorreactor donde se le agregan los componentes necesarios para la nutrición de la misma y permite que el fermentador produzca y secrete el anticuerpo.

En el caso específico del cáncer de mamas, ¿Cómo selecciona la terapéutica más apropiada para el paciente?

En los tumores mamarios hay un anticuerpo monoclonal que produce el CIM a través del siguiente mecanismo: el tumor mamario expresa un receptor de un factor de crecimiento y se produce  un anticuerpo que es capaz de bloquear a ese  receptor. Al éste estar bloqueado, el factor de crecimiento no se puede acoplar y, por lo tanto, no permite el desencadenamiento de todos los procesos moleculares que, en definitiva, llevan al crecimiento ilimitado de las células tumorales. Pero para aplicar esta terapéutica el receptor del factor de crecimiento epidérmico sencillamente se determina, en caso de una biopsia, por una sobreexpresión, que se conoce como Her2 y, de ahí, se puede decir que el paciente es susceptible a la terapia con ese anticuerpo monoclonal y se aplica el tratamiento con este.

Puede darse el caso muy particular de que un paciente no asimile el tratamiento, ¿qué es lo más recomendable que debe hacerse para  su mejoría?

En caso de que el tratamiento no resulte en el paciente se aplican otros tratamientos, que pueden no ser específicamente los anticuerpos, sino  quimioterapias. Volviendo al ejemplo del tumor mamario, existe un medicamento llamado tamoxifeno que trabaja como un antagonista de los receptores de hormonas estrogénicas, o sea los tumores en general tienen  tendencia a sobreexpresar estos receptores .Cuando se tiene un diagnóstico capaz de determinar dicha sobreexpresión puede hablarse de la posibilidad de conocer ciertamente de que marcador se trata. Si es un tumor que  demuestra una posibilidad hacia los receptores hormonales esteroideos,   el tamoxifeno es una terapia fundamental para un buen pronóstico del paciente. Si no sucede de esta forma,  y el paciente no expresa marcadores hormonales, se aplica el anticuerpo monoclonal que bloquea el receptor, aunque pueden aparecer pacientes que expresen los dos y entonces en estos casos lo ideal sería aplicar las dos terapias.

El bloqueo ha sido uno de los inconvenientes más visibles en la salud cubana impidiendo la compra y comercialización de algunos productos en el exterior ¿hasta qué punto LABEX, ha logrado colocarse en el mercado internacional a pesar de este obstáculo?

Actualmente la aplicación de estos anticuerpos está dando un resultado exitoso, principalmente los tipificadores sanguíneos, que es la línea de trabajo en la que se han mostrado, hasta hoy, los mayores avances en cuanto al cumplimiento de las regulaciones planteadas por los organismos internacionales para la obtención de los registros de productos, lo cual es un requisito indispensable para la comercialización de los mismos. De esta manera ya hemos obtenido algunos dividendos por concepto de sus ventas en el exterior, además, de lo más importante, que es la satisfacción de las necesidades de nuestra población de estos reactivos que han  permitido los estudios de compatibilidad sanguínea en los casos de donaciones, y los hace una producción estratégica en tiempos de desastres, y otras catástrofes, incluyendo la guerra. Otro renglón susceptible de algunos de nuestros modestos ingresos en divisas lo ha constituido los reactivos marcadores leucocitarios.

Equipo de purificación. Foto de la autora.

De los trabajos sobre el cáncer, aunque se tienen resultados muy alentadores, todavía no se tienen, como tal, registros de los productos diagnosticadores en estudio, por lo aún no se encuentran en una etapa completamente terminada que nos permita ponerlos a disposición del mercado, sí consideramos,  que a mediano plazo, esto sea realizable.

 Debemos enfatizar, que, nuestro centro, como parte del CIM ha sido participe de todo un desarrollo, que nos ha llevado, tener de manera estable, un número de registros y ventas de productos en más de 30 países, incluyendo patentes concedidas en muchos sitios.

 El centro es uno de los eslabones fundamentales del desarrollo de la ciencia en nuestro país ¿quiere esto decir, entonces, que pueden existir otras enfermedades, objeto de futuras investigaciones?

Todas las enfermedades, tanto humanas como veterinarias son susceptibles a ser diagnosticadas por marcadores. Precisamente el reto  fundamental de la medicina moderna está en la búsqueda, cada vez mayor, de esos  marcadores lo más preciso posible, para el diagnóstico precoz y eficiente de cualquier enfermedad, dígase  infarto del miocardio, hasta un tumor. La medicina para su campo de estudio divide las enfermedades en dos tipos: enfermedades transmisibles o infectocontagiosas y las no transmisibles, pero todas se basan en marcadores moleculares. Dentro de la institución puede haber investigadores que diseñen una idea específica de un producto y si se logra demostrar la posibilidad de ponerlo en práctica en un período de tiempo relativamente corto, el proyecto puede ser aprobado, aunque no sea precisamente contra el cáncer, generando de esta manera dividendos económicos importantes para el país.

¿Cuáles son las expectativas que se tienen en cuanto a proyectos de trabajo?

El centro ha venido desarrollando las llamadas tormentas de ideas. Por ejemplo, la producción de proteínas que producen ciertos tipos de algas marinas, que por su estructura molecular absorben y emiten luz. Este estudio ha permitido tomarlas como medios de detección diagnóstica. En ocasiones el anticuerpo utilizado  no permite detectar por si solo que está reconociendo algo, pero si este anticuerpo se acopla a proteínas llamadas fluorocromos (coloración) que muestran un color determinado, visto a través de un microscopio o de un citómetro de flujo que emite haces de luz y excitan las moléculas,  posteriormente emiten esa misma luz, de manera diferente logrando visualizar la reacción antígeno-anticuerpo. Investigaciones han demostrado,  más  allá de la capacidad de estas proteínas como etiquetas para el diagnóstico molecular, su potencialidad antitumoral, lo que significa que podría utilizarse como terapéutica para el cáncer si se realizan estudios minuciosos y convincentes. Puede mencionarse entonces que nuestro centro cuenta con jóvenes investigadores que se encuentran desarrollando proyectos para materializar estas ideas lo más rápido posible. Además se trabaja en el montaje de una nueva línea de producción de marcadores antitumorales.

Sin lugar a dudas LABEX es uno de los centros científicos de mayor prestigio dentro y fuera de nuestras fronteras.   No solo ha logrado que sus productos permitan indicar el tratamiento más adecuado para el paciente sino que también ha brindado la posibilidad de seguir de cerca diferentes enfermedades para llevar a quienes la padecen hacia una mejor calidad de vida.

Por: Indira Montero Almanza, estudiante de periodismo.

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