26 de septiembre de 1960: el día en que Cuba independiente alzó su voz en Naciones Unidas y la mantiene firme hasta hoy

En un encuentro que sostuvieron artistas de la Asociación Hermanos Saiz, (AHS) con la máxima dirección de Cuba y donde estaba el Presidente de la República Miguel Díaz- Canel Bermúdez, una joven se refirió con preocupación a que muchos de sus contemporáneos desconocen la historia y el proceso tan intenso ocurrido en este país.

¿Qué hacer para que por lo menos tengan la curiosidad por conocer como fueron nuestras luchas; cuál es la realidad de mi país; qué hay detrás de todo esto que se ve en la sociedad; que hay detrás de las colas para comprar el pollo; qué hay detrás de la escasez de los medicamentos, por qué sucede…? Exponía la joven del sector artístico.

Retorno sobre esta reflexión realizada por una joven cubana perteneciente a la AHS, porque creo oportuno que este 26 de septiembre volvamos a hurgar en el primer discurso pronunciado por el líder cubano Fidel Castro Ruz en la Organización de Naciones Unidas , (ONU), el día que por primera vez la Cuba Independiente tuvo voz en un plenario donde estaba representado la mayoría de los países el mundo.

En esa fecha en la ONU también se habló de Paz, y Fidel dijo muchas verdades en torno a la Historia de un país que antes de alcanzar su tranquilidad fue colonia de España primero y neocolonia de Estados Unidos después. Se refirió al heroico pueblo de Cuba y a sus luchas hasta alcanzar la verdadera libertad que le permitía estar hablando en ese plenario en nombre de los cubanos y de los pueblos subdesarrollados.

Claras fueron sus palabras cuando dijo:

“Las colonias no hablan, a las colonias no se les conoce en el mundo hasta que tienen oportunidad de expresarse. Por eso nuestra colonia no la conocía el mundo, y los problemas de nuestra colonia no los conocía el mundo. En los libros de geografía aparecía una bandera más, un escudo más; en los mapas geográficos aparecía un color más, pero allí no existía una república independiente. Nadie se engañe, que con engañarnos no hacemos más que el ridículo; nadie se engañe, allí no había una república independiente, allí había una colonia, donde el que mandaba era el embajador de Estados Unidos”.

Pero en esa oportunidad se escuchó la voz de Cuba con el vibrante discurso de su líder que estremeció al mundo con la verdad, la denuncia proveniente de una nación que en 1959 tenía alto nivel de desempleo, donde la mayoría de sus habitantes no disfrutaba de luz eléctrica ni sabía leer y escribir; con carencia del servicio de salud, y una elevada mortalidad infantil. Era un país donde los que estaban en el poder respondían por entero al gobierno de los Estados Unidos.

“Esa fue la situación que encontramos nosotros y esa situación no ha de ser extraña a muchos de los países representados en esta asamblea, porque, al fin y al cabo, lo que hemos dicho de Cuba no es sino como una radiografía de diagnóstico general aplicable a la mayor parte de los países aquí representados”.

Quien lee este discurso de Fidel pronunciado hace 61 años, puede advertir que a pesar del tiempo la ONU hoy en su Asamblea General con una agenda que sigue reclamando paz, justicia social y unidad, discute y debate similares problemas agravados ahora no solo para Cuba, sino que se recrudece mucho más para los países subdesarrollados que son víctimas de las crueldades del capitalismo feroz donde se benefician quienes están en el poder y acumulan las riquezas para empobrecer cada vez más a las clases de abajo.

Desde el 26 de septiembre de 1960, cada vez que un cubano alza la voz en la ONU su pronunciamiento es escuchado y aplaudido. Y ennoblece saber que la ideología de Fidel sigue viva, tal y como lo dejó claro el presidente cubano Miguel Díaz Canel-Bermudez cuando hace solo unas horas, e (l 23 de septiembre) dijo en su discurso y citamos algunos fragmentos:

“En pocas palabras: hoy estamos asistiendo a prácticas políticas inaceptables en el contexto internacional, que van contra el compromiso universal de defender la Carta de las Naciones Unidas, incluido el derecho soberano a la autodeterminación. Estados independientes y soberanos están siendo conducidos bajo múltiples presiones para subordinarse a la voluntad de Washington y a un orden basado en sus reglas caprichosas. ”

“Ha quedado evidenciado que donde los Estados Unidos interviene se incrementan la inestabilidad, las muertes, el sufrimiento y quedan cicatrices perdurables. ”

“Señor Presidente: Ratificamos la determinación de Cuba de continuar exponiendo con claridad sus verdades, por mucho que molesten a algunos; de defender principios y valores en los que creemos, de acompañar las causas justas, de enfrentar los atropellos, como hemos enfrentado a la agresión extranjera, al colonialismo, al racismo y al apartheid, y de luchar sin descanso por la mayor justicia, prosperidad y desarrollo de nuestros pueblos, que merecen un mundo mejor”.

Muchos de los nacidos en familias de obreros, quienes crecimos con la Revolución cubana y escuchamos una que otra anécdota de nuestros padres, interiorizamos y entendemos las palabras expuestas con orgullo y con el corazón de Fidel en Naciones Unidas en 1960, cuando nacía una nueva Cuba que hizo sentir su voz y su reclamo.

Ahora en un contexto diferente, de intensidad del Bloqueo económico de Estados Unidos a Cuba, de una guerra convencional que nos llama a fortalecernos ideológicamente y amenazados por una pandemia que azota al mundo, escuchamos el discurso del Presidente Cubano de este tiempo y volvemos a sentir el orgullo porque Cuba alza la voz en nombre de los pueblos más desafortunados.

Si los jóvenes desean comprender la Historia de su país, profundizar objetivamente lo que se esconde detrás de cada campaña, de este eterno diferendo con Estados Unidos, del agravamiento de nuestras limitaciones, de las dificultades extremas y de los contratiempos para poder avanzar más y lograr sostenibilidad, ahí está una recomendación, repasen este u otros discursos de Fidel, Raúl y Díaz -Canel y encontrarán respuesta a muchas interrogantes.

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