A 45 años de la Operación Carlota, Luís Noelio cuenta su historia

La muestra de solidaridad más  altruista e irrefutable de lo que es el internacionalismo la dio Cuba   cuando el líder de la Revolución  Fidel Castro Ruz  no dudó  en responder positivamente a  la ayuda solicitada  por el entonces Presidente  de Angola Agustino Neto,  quien enfrentaba una guerra civil.

 Operación Carlota se denominó  la misión militar de Cuba en   la lucha por la independencia angoleña. El Contingente  que  cumplió  esta tarea llegó a tener unos 52  mil hombres, entre soldados, médicos, maestros  e Ingenieros  para  colaborar con ese país no solo en el plano militar  sino también para   eliminar el analfabetismo, prestar atención médica, y reanimar las principales ciudades devastadas por la guerra.

Entre estos miles de  hombres y mujeres  que estuvieron en la República Popular de Angola  está Luis Noelio Brozar,  quien  con  72 años,  nunca ha olvidado  esa parte  de la historia de su vida.

Periodista:  ¿Buenos días. Por casualidad  usted es Luís, el que estuvo en Angola?

Luís: »Sí. Fui a Angola a cumplir con una encomienda del Partido y la Revolución. Pero lo más importante es que  la cumplí satisfactoriamente» esas fueron las palabras  llenas de orgullo  con las que respondió  este santiaguero cuando la periodista lo vio sentado en  una silla de ruedas  en el portal de su vivienda ubicada en  la Avenida de Los Pinos Número  136 entre A y B, en el Reparto  Jiménez.

Allí, me uní a la conversación que sostenía Luís con su vecino, y luego de pedirle permiso   ante la interrupción, le pedí a este combatiente internacionalista que me diera su testimonio  sobre cómo fue su participación en la Operación Carlota.

Luís:  »A nosotros nos citaron primero  a una reunión en  el  pre universitario Cuqui Bosh. Ahí  nos dijeron que estábamos seleccionados para cumplir una misión  en la República Popular de Angola,  e inmediatamente  di mi paso al frente.  En breve tiempo  nos movilizaron para Camagüey con el objetivo de  pasar la previa y luego de un arduo entrenamiento,  el día 5 de Octubre de 1977 partimos para La Habana y  dos días después  ya habíamos partido en el Barco  Rossia soviético partimos para ese país africano».

»En ese tiempo fue a un grupo de compañeros de Santiago de Cuba, fundamentalmente de piel negra, a quienes nos solicitaron cumplir esa misión en la ODP, que significa Organización para la Defensa Popular. No fue una misión tan compleja para nosotros porque era  parecido a lo que ocurrió en Cuba  al principio de la Revolución cuando se crearon  las Milicias para defender nuestro triunfo. Esa fue la misión que se nos encomendó y la cumplimos satisfactoriamente la tarea»

Yo por ejemplo estuve en el municipio de Lobito  perteneciente a la  provincia de  Benguela.   Allí organizamos al pueblo, le   enseñamos   el arme y desarme  de las armas disponibles para la defensa del lugar; la  posición de combate en caso de cualquier situación de guerra, y también  como   protegerse. Esa fue nuestra misión, éramos como asesores para que el pueblo supiera defender su soberanía».

P: Cuando  concluyó la misión  ¿qué sintió usted y ese grupo de internacionalistas?.

»Bueno  realmente nos sorprendieron. Aunque   el relevo no había llegado nos dijeron que habíamos  terminado la misión y regresamos a la Patria con la misión cumplida».

 »El recibimiento de la familia fue  muy alegre. Era una etapa sumamente difícil para  quienes  tenían a alguien en Angola.  Muchos de nuestros compañeros no regresaban y siempre estaba la incertidumbre de quiénes sobrevivirían en un país tan lejano y en guerra. Pero cumplí y regresé  a mi  Patria. Ahora puedo  hacer la historia».

El combatiente internacionalista Luis Noelio Brozar,  fue de los santiagueros que participó  en la extraordinaria misión  militar de Cuba en Angola conocida como  Operación Carlota. El estuvo en esa nación africana      durante  los años 1977 al  1979.

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