Constitución de La Yaya: ratifica los ideales de Independencia de los cubanos

Palabra de honor tuvieron los mambises quienes en cumplimiento de lo pactado en la Constitución de Jimaguayú,  al no alcanzarse  la victoria,   dos años  después de su aprobación, el organismo político de la República en Armas convocó a la  Asamblea de Representantes con facultades para elegir  un nuevo Consejo de Gobierno y para  la modificación de la Carta Magna.

Por ese motivo  hoy podemos afirmar  que la Constitución de La Yaya es la expresión de la seriedad que caracterizó a aquellos hombres, quienes a pesar de las duras circunstancias de la lucha,  dieron continuidad a sus ideales y ratificaron una vez más que alcanzar la independencia de Cuba del colonialismo español, se mantenía como lo esencial.

Luego de varios días de interesantes debates,  el 29 de Octubre de  1897 en los potreros de La Yaya, en Sibanicú,  provincia de  Camagüey, quedó aprobada la  última Constitución Mambisa y la  más completa de las tres redactadas en el siglo XIX.

Cinco títulos conformaron la nueva Ley de leyes, que estableció los requisitos para ser considerado ciudadano cubano, así como el deber cívico de servir a la Patria, toda vez que se implanta el servicio militar como deber obligatorio de los ciudadanos.

También, fueron esbozados los requisitos para ocupar la presidencia de la República  -que recayó en el Mayor general Bartolomé Masó Márquez-, y regulados los derechos civiles individuales, entre ellos el habeas corpus, libertad postal, libertad religiosa, igualdad ante el impuesto, libertad de enseñanza, derecho de petición, inviolabilidad del domicilio, sufragio universal, libertad de opinión y derecho de reunión y de asociación.

En este documento, que también  tendría vigencia por dos años en el caso de que no concluyera la guerra,   se aprobó un manifiesto   que expresaba:

«…ni bajo cualquier nombre, forma y manera, la subsistencia de la dominación española en Cuba podría dar término a la actual contienda, que se quería la independencia absoluta e inmediata de toda la Isla de Cuba, y que solo con la victoria o con la muerte saldrían los mambises de «Cuba Libre».

Pero con la intervención norteamericana en el conflicto hispano-cubano en 1898, las autoridades e instituciones establecidas por La Yaya y el ordenamiento jurídico fueron pisoteados sin contemplaciones.

Tres fueron las Constituciones Mambises, la  de Baraguá  en 1878; la de  Jimaguayú  en 1895 y La Yaya  en 1897

A pesar de las adversidades  que tuvieron que enfrentar cada una de ellas en su momento histórico, es indiscutible que las constituciones mambisas, fueron instrumentos eficaces  para institucionalizar, organizar y legalizar la acción revolucionaria.

También la aprobación de esas Cartas Magna, contribuyeron   al proceso de formación de la nación cubana y a consolidar en un mismo proceso las ideas de Soberanía e Independencia con los conceptos de Pueblo, Patria, Revolución y República Democrática.

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