Cuando el 20 de mayo de 1902 nacía en Cuba una República herida

Después de tantos años de beligerancia en contra del colonialismo español, los cubanos, sobretodo los que habían intervenido en las Guerras de los Diez años, en la Chiquita y en la Necesaria, esperaban la apertura de la República Independiente de Cuba aquel 20 de mayo de 1902. Pero en realidad ese día la Nación antillana germinaba herida con aquel cambio de dueño. A partir de esa fecha este sería un país plegado al gobierno de los Estados Unidos.

Esa condición de la Cuba Neocolonial se veía venir desde el mismo instante en que el gobierno norteamericano con el pretexto de la explosión en el puerto de La Habana del barco de guerra Maine el 15 de febrero de 1898, le declaró la guerra a España para intervenir en el conflicto bélico hispano-cubano.

De esta forma, quedaba atrás una clara advertencia de José Martí, cuando en carta a su amigo Manuel Mercado dejaba bien definida su posición: …entiendo y tengo fuerzas con qué realizarlo- de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América.

El Apóstol de la lucha por la independencia de Cuba tuvo ideas tan claras, que quienes sobrevivieron a las guerras del siglo XIX sintieron la humillación de no poder disfrutar del triunfo sobre el Ejército Español. A los interventores les salió muy bien la “política de la fruta madura”, la cual se concretaba en mantener a la codiciada Isla caribeña dependiente de España hasta poder adueñarse del denominado Verde Caimán.

Estados Unidos haría todo para impedir la verdadera independencia de la isla hasta que derrotadas las tropas hispas, entraron a Santiago de Cuba y echaron a un lado a los mambises. El país del Norte se proclamó dueño del mayor Archipiélago de las Antillas, y sus gobiernos de turno hicieron lo imprescindible para el nacimiento de una Cuba para los norteamericanos.

Con la firma del más cruel de los Tratados, el de la Enmienda Platt, cuyo artículo III, concedía a los Estados Unidos el derecho a intervenir militarmente en la isla en caso de que peligraran la vida, la propiedad o las libertades individuales, se realizan las primeras elecciones y gana Don Tomás Estrada Palma, una votación apropiada teniendo en cuenta la trayectoria de quien llegó a ser el Presidente de la República de Cuba en Armas.

Con la llegada del siglo XX, el naciente imperio del Norte lograba su objetivo de expandirse por América. Y el pensamiento martiano, a pesar de estar latente los ecos de la Guerra Necesaria organizada por él, estaba ahí entre los cubanos con frases que lo engrandecían como esta que hasta hoy nos muestra el verdadero lado las administraciones de la poderosa nación imperialista: Viví en el monstruo, y le conozco las entrañas;-y mi honda es la de David….

El sueño de los mambises de una Cuba libre y soberana se fue a bolina el 20 de mayo de 1902 nacía una República herida sin que hubiera la reacción esperada de Don Tomás Estrada Palma quien no mantuvo su posición y se convirtió en el primer gobierno títere y servil a los Estados Unidos.

Ese día surgía una nueva República no como la que quería Martí Con todos y para el bien de todos, pero y también surgiría una nueva generación continuadora de los ideales de quienes comenzaron a luchar por la verdadera independencia la cual no desmayó hasta ver ondear la Bandera Cubana sola, libre y soberana como la admiramos hasta hoy.

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