“Diálogo con Martí… desde el arte”

Los cubanos conocemos a José Martí desde niños, y quizás sea el arte escultórico una de las formas en que llega primero a nuestro imaginario. A lo largo de la historia hombres y mujeres se han ocupado de reverenciarlo y de perpetuar su memoria en figuras de menores o grandes dimensiones. Lo vemos a caballo, como si estuviera en medio de un discurso, cargando a un niño, apuntando al futuro, o simplemente encontramos su rostro en aquel lugar simbólico de la escuela donde permanece junto a la bandera de la estrella solitaria.

La escultura es entonces una manera de comunicar y ofrecer al público la historia a través de esos héroes a los que acudimos para entender mejor el alma de la nación. Aida Morales Tejeda, Doctora en Ciencias sobre Arte y Presidenta de la Unión de Historiadores en la provincia Santiago de Cuba, lo confirma con sus investigaciones dedicadas a la iconografía martiana a través de la escultura conmemorativa.

Aida Morales Tejeda, Doctora en Ciencias sobre Arte y Presidenta de la Unión de Historiadores en la provincia Santiago de Cuba

“Se trata de una representación que ha pasado por diferentes momentos, pero que siempre ha marcado un hito. En 1905 se inaugura el primer monumento a José Martí en el Parque Central de La Habana, una obra figurativa, porque durante los primeros años de la República Neocolonial en toda Cuba se hicieron obras a los patriotas caídos en la gesta independentista. Se requería de un panteón nacional que reafirmara nuestra identidad y ese patriotismo que siempre ha estado en la educación cubana.”

Agrega la Dr.C Aida Tejeda que “estas obras tenía un carácter realista porque la mayor parte de la población era analfabeta, por tanto se necesitaban monumentos para que el pueblo tuviera sitios donde ir a venerar a los próceres, y que fueran de una lectura muy fácil, muy clara. Aunque no supieran leer las tarjas que estaban allí, la representación les decía todo lo que se quería significar.”

Martí en el trazado de Cuba:

Los lugares en que se emplazaron las esculturas quedaron como referencia de ciudades y provincias, sobre todo por el significado de lo que allí sucedía. La Habana, Matanzas y Cienfuegos fueron abanderadas en este homenaje desde el arte, expandiendo el uso público de la historia a partir de la representación visual.

Subraya la Presidenta de la Unión de Historiadores en Santiago de Cuba que “eran sitios a los que acudían los escolares fundamentalmente en fechas patrióticas como el 28 de enero, el 19 de mayo (…) Allí hacían actos públicos donde se recitaban poesías, cantaban himnos patrióticos, e intervenían personalidades vinculadas con la figura de José Martí como revolucionario, como orador. Hablaban de su faceta como escritor, poeta, y todo eso iba calando en el pensamiento, en la figura y el accionar de las personas.

“En Santiago de Cuba no tenemos un gran monumento al Apóstol hasta el mausoleo que se realiza en 1951 en Santa Ifigenia, sin embargo hay bustos de gran calidad artística y estética que se emplazan por ejemplo en la Plaza de Marte; o en el antiguo recinto del Cuartel Moncada, donde hoy radica la dirección del sector educacional en la provincia. Más cercano en el tiempo tenemos además la obra “Martí crece” del escultor Alberto Lescay, ubicada en la intersección de la Carretera Central y la avenida que lleva su nombre.”

Aida Morales Tejeda, Doctora en Ciencias sobre Arte, agrega que existen obras donde no se muestra la figura del Héroe Nacional, pero están vinculadas a hechos de su vida que invitan a conocerlo más. Tal es el caso del monumento erigido en Playita de Cajobabo, en la provincia de Guantánamo. Todos, en definitiva, demuestran que es una figura icónica no sólo por su pensamiento y su trayectoria revolucionaria, sino por la representación escultórica que se le ha dedicado a lo largo del tiempo.

A José Martí se le puede encontrar en obras reconocidas, pero también en el pequeño busto de una escuela, de la comunidad, de un centro de trabajo. Sea este 19 de mayo, aniversario 125 de su caída en combate, otra oportunidad de pensar en las múltiples formas de acercarnos al hombre de talla universal que hoy sigue comprometiendo, y señalando el camino a seguir.

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