El Che, Almeida y el desembarco del Granma

En la segunda parte de Exilio (1987), un libro tan humille y auténtico como su autor, el Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque, cuenta cómo los futuros expedicionarios del yate Granma llegaron desde varios sitios y se concentraron en Ciudad México donde estaba su líder, Fidel Castro.

El autor describe el ambiente en el que se realizó la preparación de los combatientes, narra los avatares de la operación clandestina que tuvo al borde de naufragar cuando la Policía del Distrito Federal apresó a varios de los revolucionariosquienes, gracias a las gestiones delexpresidente LázaroCárdenas y a la hidalguía deGutiérrez Barrios, a la sazón Jefe de la Policíadel Distrito federal, fueron liberados.

Almeida explica cómo se fueron incorporando gradualmente los jóvenes que se aprestaban para combatir a la tiraníapro imperialista de Fulgencio Batista. Algunos tenían experiencias pues participaron en el asalto al Cuartel Moncada o en la lucha clandestina. Llegaban de países y por medios diferentes, pero los unía la misma convicción.

Entre los incorporados el autor menciona a un médico argentino a quiendespués se le conocería universalmente como el Che. Su primer encuentro con Fidel, cuentaAlmeida, se desarrolló en casa de María Antonia, quien tanto aportó a la causa revolucionaria. Conversaron toda la noche, hasta el amanecer: esa plática decidió una historia.

Los expedicionarios salieron desde Tuxpan, Veracruz, la noche del 25 de noviembre de 1956. Entre los jóvenes revolucionarios estaba el argentino Ernesto Guevara, que aún no se conocía como el Che. Fue una travesía riesgosa, los 82 expedicionariosestuvieron a punto de perecer, mas el Granma resistió. Arribaron a tierra cubana el 2 de diciembre y desembarcaron por Las Coloradas; las condiciones eran adversas, pero estaban decididos a reiniciar la lucha armada, esta vez en las montañas de la Sierra Maestra. Con el desembarco del Granma nace el EjércitoRebelde. El Che y Almeida tuvieron el privilegio de estar entre los fundadores.

El 30 de noviembre en diversos lugares del país se produjeron acciones combativas para apoyar el desembarco: Santiago de Cuba fue el epicentro. En esta ciudad integrantes del Movimiento 26 de Julio, dirigidos por el joven Frank País, se levantaron en armas y con el apoyo popular protagonizaron uncapítulo heroico de la lucha revolucionaria. El levantamiento cumplió sus objetivos. Pero, al demorarse la travesíapor el exceso de pasajeros y por las malas condiciones de la mar el yate arribó con dos días deretraso.

Las tropas de la tiranía en la región oriental se pusieron en alerta y la represión contra la población de los lugares donde hubo enfrentamientos el 30 no se hizo esperar.

El 5 de diciembre los revolucionarios fueron sorprendidos por las tropas batistianas en Alegría de Pio. Durante el sorpresivo ataque ante , cuando alguien mencionó la palabra rendición, Juan Almeida gritó una frase que se convirtió en himno: ¡Aquí no se rinde nadie…!Los expedicionarios se dispersaron apara eludir el cerco. Almeida rescató al Che para evitar que cayera preso con lo cual salvó su vida, porque varios de los apresados por el enemigo fueron asesinados. Quienes escaparon de la celada se fueron incorporando al grupo donde estaba Fidel Castro.

El 18 miembros de los grupos de Fidel y Raúl Castro se rencontraron en Cinco Palmas. Cuando Fidel supo que disponían de ocho hombres y siete fusiles pronuncio una frase inaudita: ¡Ahora sí ganamos la guerra! Tres días despuésllegaron seis miembros del grupo de Almeida con su jefe. Luego se incorporaron otros revolucionarios entre ellos Ernesto Guevara. Pronto se sumaron algunos campesinos y combatientesclandestinos procedentes de las ciudades. Con el combatede La Plata comenzó un nuevo episodio de la epopeya, vinieron los primeros enfrentamientos yllegaron las primeras victorias.

El Che, desde las primeras acciones combativas, sin dejar de ejercer como médicoparticipó con arrojo en los combates; así ocurrió en el de Uvero, que según su propia apreciaciónmarcó la mayoría de edad de la guerrilla. Comenzaba para él una historia de la cual emergería convertido en mito. El primer comandante de la Sierra Maestra nombrado por Fidel Castro, el Comandante en Jefe del Ejército Rebelde, se convirtió en estratega de la lucha guerrillera, en paradigma de combatiente, en el GuerrilleroHeroico, como lo denominamos hoy.

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