“LA MUERTE NO ES VERDAD CUANDO SE HA CUMPLIDO LA OBRA DE LA VIDA”

Hace 125 años, la localidad de Dos Ríos pasó a la historia cuando el 19 de mayo de 1895, el Apóstol de la Independencia de Cuba, José Martí, el más universal de los cubanos, cayó en combate frente al enemigo colonialista español.

Martí, hombre de pensamiento profundo y visión sin par, desoyendo los consejos del generalísimo Máximo Gómez de quedarse en la retaguardia, se lanzó contra las huestes colonialistas españolas, en una acción incontenible, porque consideraba que ese era su deber.

Algunos estudiosos de la vida y obra del Apóstol, califican de diferentes maneras el hecho, a veces en forma negativa, pero éste, organizador de la llamada “Guerra Necesaria”, estaba convencido del valor del ejemplo personal, sobre todo, cuando se está rodeado de curtidos jefes y oficiales de un ejército aguerrido como el Ejército Mambí, muchos de los cuales tenían sobre sus espaldas más de 10 años de guerra contra los españoles.

De Martí pudiera escribir de múltiples facetas, desde intelectual hasta padre amantísimo, pero me quedo con su posición frente al imperialismo norteamericano, por la visión que tuvo al calificarlo y por la actualidad de su pensamiento acerca de lo que debía esperarse del naciente imperio.

El Apóstol, que vivió en “las entrañas del monstruo” y, por lo tanto, podía hablar de su experiencia allí, escribió en el periódico Patria, el 23 de marzo de 1894, “el carácter rudo, desigual y decadente de los Estados Unidos y la existencia, en ellos continua, de todas las violencia, discordias, inmoralidades y desórdenes de que se culpa a los pueblos hispanoamericanos”, según consta en el libro José Martí, Páginas Escogidas, publicado en diciembre de 1965.

Por eso, un día antes de su muerte, el 18 de mayo de 1895, escribió a su amigo Manuel Mercado,… “ya estoy todos los días en peligro de dar la vida por mi país y por mi deber (…) de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hoy y haré es para eso”.

La historia le ha dado la razón, pues a lo largo de décadas, el imperialismo yanki ha llevado a cabo intervenciones, apoyo a dictaduras militares, invasiones, sabotajes, bloqueos y terrorismo de estado contra numerosos países latinoamericanos, especialmente contra Cuba.

Así, además de casi 60 años de injusto y criminal bloqueo, que ha provocado cuantiosas pérdidas a este país, USA ha aupado actos terroristas, dentro y fuera de la isla, en la segunda mitad de la década de los 70, en los años 80 y en los 90 del pasado siglo, con afectaciones a la economía y la vida de los cubanos. Los fallecidos a consecuencia de ello han sido 3 478 y 2 099 los incapacitados.

Lo más reciente, de este fenómeno, ha sido el reciente ataque terrorista a la embajada cubana en Washington, con 32 disparos de fusil de combate ak-47, hecho denunciado por la Cancillería cubana, sin respuesta por la Administración Trump.

Tales hechos le dan la razón a Martí, calificado por Fidel como Autor Intelectual del ataque al Moncada en 1953, y lo convierten en uno de nosotros, al que debemos acudir diariamente para beber en el manantial de su sabiduría, en esta lucha de los cubanos por sobrevivir y seguir adelante.

Como dijo el Che en el acto homenaje a Martí, el 28 de enero de 1960,… “se puede y se debe honrar a Martí, en la forma de que él quería que se le hiciera, cuando decía a pleno pulmón: La mejor manera de decir, es hacer”.

Deja una respuesta