Maceo, Che y el 14 de junio: una misma ruta

Nacieron un mismo día. El General Antonio Maceo, el Lugarteniente general del Ejército Libertador, el soldado que más heridas recibió en los campos de batalla, nació en Santiago de Cuba, en 1845. Ernesto Guevara, el Guerrillero Heroico, en Rosario, Argentina, 83 años mástarde. Pero, fueron contemporáneos. El santiaguero y el argentinotenían una causa común y la defendieron como estrategas y, como soldados, pusieron el pecho ante las balas, eso los dignifica y los une. Y compromete a los cubanos de hoy, por ello nos parece adecuado abordar este tema.

“No nos entendemos… ni un tantico así”, decía el Che, el mismo que entendiócabalmente elsignificado del imperialismo norteamericano para Latinoamérica. Hay evidencias muy claras de esa significación, y al final la historia se impone, aún de los que no creen en ella o simplemente la reconstruyen , deforman a partir de la manipulación, que en eso de tergiversar el enemigo tiene experiencias y dispone de recursos.

La conocida periodista Alina Martínez, nos lo recuerda:“En estos tiempos en que el Gobierno del Norte revuelto y brutal que nos desprecia se empeña en imponernos sus dictados imperiales, el ideario de esos dos grandes hombres nacidos un 14 de junio nutre al pueblo de armas para la batalla “(Periódico Trabajadores, 10 de junio de 2019).

La respuesta de Antonio Maceo, en Mangos de Baraguà al General español Arsenio Martínez Campos, quienofrecía paz sin independencia, fue tajante: “No nos entendemos”, dejó muy claro el mambí.El Che, en 1962, en ocasión del homenaje a Maceo, en una coyuntura en que Cuba estaba ante ladisyuntiva de ser o desaparecer, resumió la actitud de todo un país: “Nuestro pueblo todo fue un Maceo “, dijo el guerrilleroargentino cubano.

El Che, refiere Alina Martínez, en una entrevista concedida a la periodistaLisa Howard el 12 de febrero de 1964, en momentosde particular tensión,le comentaba: “Estamos expectantes, observando la situación, simplemente, tomando providencias para uno u otro camino que se pueda seguir, depende de una serie de circunstancias, de las características mismas el Gobierno norteamericano ydepende también de como sepa valorar la situación del mundo”. Ha pasado más de medio siglo y variasadministraciones norteamericanas que no acabande aprender la lección.

Ha trascurrido más de medio siglo de aquella afirmación del Che que caló hondo entre los cubanos y que otros pueblosdeberían valorar. Hay historias suficientes de la prepotencia y del costo que los pueblos han pagado por obviarla. “No se puede confiar en el imperialismo ni tantico así, ¡nada!  afirmaba el guerrillero. Épocas diferentes y el mismo pensamiento: Maceo, que al decir del ApóstolJoséMartí, tenía tanta fuerza en la mente como en el brazo, dejó claro que Cuba conquistaría su independencia sin intervenciones ni injerencias: “con el brazo y el corazón de sus hijos, libres seráen plazo breve sin que haya menester otra ayuda”, subrayaba el Titán e Bronce.

 Maceo y Che, 14 de junio, natalicio de dos hombre excepcionales, hombres de brazos fuertes e ideas claras y vivas. Fueron estrategas en laInvasión a Occidente, en dos momentosesencialesde la lucha por la soberanía nacional, condujeron pueblos para juntos hacer la historia que los cubanos de hoy continuamos. Son mitos, símbolos que no alimentan con mayor fuerza en momentos convulsos como los actuales. Sería deseable que los nuevos anexionistas repararan en esta consideración antes de pensar en el tamaño de sus bolsillos, porque parece que ellostampoco aprenden la lección.

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