María Cabrales: Una Vida en Campaña

La pléyade de nombres de mujeres heroicas de nuestra ciudad Santiago de Cuba tiene en el de María Magdalena Cabrales Fernández un sitio preferencial como ejemplo de sacrificio y entrega total a la causa independentista de la patria

María Magdalena Cabrales Fernández nace en Santiago de Cuba, el 20 de marzo de 1842 uniéndose en matrimonio con el más enérgico mambí de las luchas libertarias el general Antonio Maceo y Grajales, en los primeros años de convivencia conyugal el joven matrimonio establece su residencia en la finca La Esperanza, donde también vivía el resto de la familia Maceo Grajales.

Era una mujer de fuerte carácter y sobre todo de un íntegro patriotismo que correspondía con fidelidad a las ideas de su compañero de vida, con el cual comparte la muy dura vida de campaña en plena guerra independentista.

 A pesar de su condición de mujer, nunca se le escuchó palabras quejosas o de amedrentamiento ante la anormal situación de vida en medio de las inclemencias del tiempo y en el ambiente del monte virgen, aun teniendo que enfrentar la atención a sus 2 hijos.

Se cuenta que la mambisa tenía una extraordinaria inteligencia truncada por el poco desarrollo intelectual y educativo que alcanzaba la mujer en aquella época de marginación y pocas oportunidades sociales, más por negra que por mujer, María Magdalena Cabrales Fernández supo adaptarse como pocas a las limitaciones económicas de la vida en campaña.

Comparte María Cabrales junto a su esposo las incesantes jornadas de guerra, las experiencias de una consagrada rebelde, las batidas y persecuciones  de la guerra, el clima y las adversidades de los montes y finalmente el destierro.

Vivió junto con Maceo todos los azarosos tiempos de guerras, desde la gesta de los 10 años, el honor inclaudicable de honra con la protesta de Baraguá, el intento revolucionario de desarrollar la llamada Guerra Chiquita y la definitiva y necesaria guerra organizada por José Martí e iniciada el 24 de febrero de 1895.

También como muchos patriotas cubanos María Cabrales tuvo que marchar del país y fue a residir a Costa Rica, allí funda el Club de Mujeres Cubanas de Costa Rica, colaborando en múltiples acciones a favor de la preparación de la guerra y el imperiosos regreso a la patria.

Según se comenta, tiene María Cabrales un encanto singular y una simpatía en el trato con sus coterráneos y simpatizantes con la causa de la independencia, que estimulaba a muchos a colaborar.

José Martí aseguraba que que fue una de sus mejores colaboradoras en Costa Rica y que sin su afán por la recaudación de fondos las cosas no hubiesen marchado igual para el inicio de la guerra del 95.

En los planes de la de la invasión de oriente a occidente llevado a cabo por Maceo y Gómez, María Cabrales participa como una invasora más, se ha comentado que en algunas ocasiones los españoles perseguían al coloso Mambí por las huellas de los zapatos de María. Fue incondicional en la lucha y a la fidelidad de su amado esposo.

Luego de la caída en combate del mayor general Antonio Maceo y Grajales , el 7 de diciembre de 1896, María se retira a residir definitivamente en esta ciudad de Santiago de cuba  hasta su fallecimiento el 28 de Julio de 1905 a la edad de 63 años. 

Escrito por Santiago Carnago López

Deja una respuesta