“Modesto aporte de la Asociación de la Prensa de Cuba en la historia”

El 28 de marzo de 1904, se crea la Asociación de la Prensa de Cuba, una organización que fue dirigida en sus inicios por Alfredo Martín Morales, y posteriormente por insignes personalidades de la cultura y el periodismo en el país como Wilfredo Fernández y Manuel Márquez Sterling.

Pese a ser un intento primigenio por aunar a periodistas en una misma afiliación, sufrió la división al interior de sus filas, producto a la intromisión constante del director del anticubano Diario de la Marina, Nicolás Rivero. Debido a esta fragmentación nació la Asociación de Repórters de La Habana. Posteriormente, la Asociación de la Prensa se desarrollaría con el auspicio, entre otros, de Mariano Pérez Acevedo, Rafael Conde y José Manuel Fuentevilla.

En contradicción con el espíritu de reporteros de base en el Repórters, contaban en las filas de la Asociación solo a directivos de revistas y diarios del período. No obstante, entre las conquistas que se les asigna a esta última como un modesto aporte a la historia, constituyen la rebaja de las tarifas telegráficas y la importación libre de la franquicia postal y el papel.

Asimismo, figuran la realización de algunos eventos patrióticos y la ejecución de actividades en el sector de la cultura. Repórters y la Asociación se aliaron estratégicamente en la creación de la Escuela de Periodismo Manuel Márquez Sterling, frente a la colegiación, y para alcanzar derechos como el retiro y el descanso del domingo.

La “Manuel Márquez” instauró un centro formativo de excelencia, donde se graduaron generaciones del oficio como profesionales: la primera en el país y la cuarta en América Latina.

Tras el Triunfo de la Revolución Cubana se unieron la Asociación y Repórters al Colegio Nacional de Periodistas y otras instituciones, para integrar a la Unión de Periodistas de Cuba de los primeros años. La Asociación de la Prensa de Cuba fue, como otras organizaciones de ese carácter en aquellos tiempos, un sólido respaldo al quehacer cultural y educativo de la sociedad de la República de Cuba en neocolonia. Con una sólida correlación a imagen de esos años, y los intereses de una clase social determinada.

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