Importancia de la implementación de un Sistema de Gestión Ambiental en una empresa

Santiago de Cuba, 14 de sept. – Un diagnóstico ambiental es el primer paso para comenzar una buena gestión de la variable ambiental en cualquier organización. O para hacer “reset”, si hace tiempo que no nos preocupamos demasiado por estas cuestiones.

En el diagnóstico ambiental se identifican de los requisitos legales aplicables a la organización. Lo primero de todo es tener claro que debemos cumplir para evitar sanciones. Identificados estos requisitos, analizaremos si los estamos dando cumplimiento, o por el contrario, estamos en riesgo de sufrir una inspección que derive en multas. En este caso, buscaremos la manera más eficiente (también desde un punto de vista económico), de cumplirlos. Se trata de tener la tranquilidad de que estamos cumpliendo la ley sin gastar más de lo necesario.

Es importante analizar las prácticas habituales de la organización en lo que a gestión ambiental se refiere: como se segregan y gestionan los residuos, que tipo de fuentes de energía se utilizan, donde y como se almacenan las sustancias químicas, que sustancias se están emitiendo a la atmósfera, en que se consume el agua y como se eliminan los vertido.

Se trata de revisar todos y cada uno de los aspectos ambientales de la organización, identificando posibilidades de mejora, desde dos enfoques: reducción del impacto ambiental y ahorro económico.

Lo anterior se  significa en que el diagnóstico es un método para identificar y encausar los problemas de la realidad y por tanto, conduce a un plan de acciones preventivas y correctivas para la mejor solución de los problemas identificados, por lo que es susceptible a ser utilizado en otros momentos del proceso.

Brinda la oportunidad para que la empresa identifique, analice, entienda sus problemas y pueda así resolverlos, por cuanto, permite esclarecer los problemas sobre los que se requiere actuar.

De la misma manera, sirve como punto de partida para emprender un proceso de búsqueda de conocimiento y de información, así como es un método para profundizar sobre un problema específico que puede haberse diagnosticado en una etapa inicial.

En él se detallan todos los aspectos e impactos ambientales que origina y se evaluará el cumplimiento de la legislación ambiental vigente.

El diagnóstico para la implementación del Sistema de Gestión Ambiental no es para exponer que una entidad no realiza determinadas acciones, sino que su objetivo es suplir esas carencias.

Constituye la base, para desarrollar el estudio, es una fotografía analítica de la situación actual de la empresa u organización superior de dirección empresarial, en cuanto a ciencia e innovación tecnológica, por lo que reflejará los problemas, insuficiencias, virtudes, debilidades, fortalezas y amenazas que presenta la entidad en su funcionamiento y además es una actividad que deben desarrollar cada uno o dos años.

Mediante el diagnóstico se conocerá en que estadio se encuentra la entidad en cuanto a la calidad, los logros y deficiencias y a partir del mismo se puede trazar el plan de medidas para lograr la implantación final de un sistema de gestión.

Esta etapa permitirá conducir el proceso de forma efectiva y conocer el estado de desarrollo de su gestión a fin de planificar y asignar los recursos de forma más eficiente.

Constituye el punto de partida hacia el objetivo superior deseado, por lo que teniendo en cuenta  sus resultados y apoyado en los principios y procedimientos establecidos en el Decreto No. 281 “Reglamento para la implantación y consolidación del sistema de dirección y gestión empresarial estatal.

A partir de los resultados del diagnóstico, la empresa elabora la política ambiental, los objetivos estratégicos y las metas ambientales a alcanzar en lo referido a la protección ambiental, constituyendo la herramienta fundamental del trabajo.

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