José Maceo y su veneración por José Martí

Santiago de Cuba, 3 de feb. – Nacido el 2 de febrero de 1849, hace ahora 171 años, en Majaguabo, San Luis, en Santiago de Cuba, José Marcelino Maceo Grajales protagonizó las más épicas acciones en los campos de batalla de la Isla, donde sobresalió por su intransigencia y firmeza de ideales.

Muchos testimonios certifican el respeto y la veneración que profesó este patriota a José Martí, pues luego del combate de Arroyo Hondo, sus tropas se encuentran con las de Máximo Gómez y Martí y las muestras de alegría son enormes.

Relatan que el propio José cargó en sus brazos al Viejo General y después al Delegado y daba vivas a los dos máximos dirigentes de la Revolución.

Fue tanta su satisfacción que por varios días no reparó en atenciones hacia ellos y hasta un caballo le regaló a Martí, un corcel blanco y brioso llamado Baconao, sobre el cual cabalgaba el Apóstol el 19 de mayo de 1895, cuando cayó en Dos Ríos.

En torno a esa aciaga jornada, José Maceo le expresó a Fermín Valdés Domínguez: “Solo Martí pudo sacarme de mi nido de amores, solo él me obligó con su patriotismo y me sedujo con su palabra, por él vine (a la guerra) y siento más que nadie que se haya muerto”.

Este bravo hijo de Mariana también mereció la estimación del Héroe de Dos Ríos, el cual lo nombraba Amigo al escribirle unos meses antes del amanecer del 24 de febrero de 1895: «Quien ha defendido con valor mi Patria y su libertad de hombre, es como acreedor mío y me parece mi hermano», aseveraba en carta del 3 de noviembre de 1894.

Se integró a la lucha por la emancipación de la Patria -como toda su familia-, apenas dos días después del llamado de Carlos Manuel de Céspedes, y tras 10 años de contienda, con solo 29 años, ganó los grados de coronel, luego de mostrar su actitud radical en Mangos de Baraguá, junto a su hermano Antonio.

La historia de Cuba acopia épicos momentos que colocan al General José Maceo Grajales en un puesto de honor; combatiente de las tres guerras por la independencia de Cuba, la de los Diez Años, la Chiquita y la Necesaria, encarna el coraje de los cubanos.

Para sintetizar su gloria militar, bastaría la opinión del Mayor General Antonio Maceo al evocar la batalla de Peralejo, cuando el Titán de Bronce peleó cara a cara con las fuerzas dirigidas por Martínez Campos, a las que propinó costosa derrota, y siempre que recordaba ese episodio revelaba: “Si yo tengo allí a José agarro a Martínez Campos”.

Único de los 11 hijos de Mariana Grajales que participó en las tres guerras independentistas atesoró una extensa hoja de servicios y varias cicatrices en su cuerpo.

Al cumplirse 171 años de su natalicio, la Patria honra a uno de sus más auténticos guerreros, quien cayera en Loma del Gato, Ti Arriba, el 5 de julio de 1896, luego de haber ganado el apelativo de El León de Oriente y ser una sensible pérdida para el Ejército Libertador.

Deja una respuesta