Jóvenes santiagueros con el Corazón en la Agricultura

Cinco jóvenes de la Cooperativa de Producción Agropecuaria Abel Santamaría, recibieron la Condición Jóvenes por la Vida, Distinción que otorga el Buró Nacional de la Unión de Jóvenes Comunistas por el quehacer en la lucha contra la COVID-19

Diosvany Acosta Abrahante, primer secretario de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), entregó la condición Jóvenes por la Vida a cinco muchachas y muchachos de La Cooperativa de Producción Agropecuaria (CPA) Abel Santamaría Cuadrado de Santiago de Cuba, por su participación destacada en el enfrentamiento a la Covid-19. Se le confirió también el reconocimiento de Centro por la vida que igualmente otorga el Buró Nacional de la UJC.

Los esfuerzos que se realizan en la Cooperativa de Producción Agropecuaria Abel Santamaría Cuadrado, hacen posible que año tras año marche a la vanguardia dentro del movimiento cooperativo y campesino en la misión histórica de producir más alimentos para el pueblo y como protagonistas de este sacrificio están los jóvenes.

Cuál es el día a día de los jóvenes de la CPA Abel Santamaría

Los jóvenes se entregan de corazón en la Cooperativa, reciben y despiden el sol allí, como un hábito de vida. Llevan la agricultura impregnada en ellos, saben que tienen una gran responsabilidad con el pueblo.

Contribuyen en todo, aunque no tenga que ver con su profesión, eso no importa, lo principal es que haya comida en la mesa de los santiagueros y elevar la economía del país. Son el ejemplo claro de sacrificio y empeño de su mártir Abel Santamaría.

Giselly Cruz Santos es veterinaria y Diputada de la Asamblea Nacional de la ANAP, como joven modesta no quiere hablar a esta reportera solo de su trabajo y dice: “Nosotros no tenemos horario de llegar a nuestras casas porque así haya alguna labor a las 10:00 p.m. estamos aquí sin protestar. Trabajamos en la recogida de mango y de todas las frutas sin dejar perder una, las llevamos rápido para la mini industria de la Finca La Verdolaga, por ejemplo, la muchacha de la fábrica, con el tema de la Covid-19 ha hecho un papel muy importante pues la producción ha tenido que venderla ella misma en los poblados, va sola en una carretilla…

Tenemos dos lecherías en la loma y un joven allá, que se encarga del ordeño y trae el queso también hacia acá, para su posterior comercialización…

…Trabajamos en proyectos técnicos junto con la ANAP, también estamos involucrados en la construcción de viviendas, pues tenemos que cumplir el compromiso que hicimos con el Partido de entregar dos casas por mes…

…Además, hay muchachos que con la recogida de ganado que toca el conteo no tienen hora de llegada ni de salida. Hacemos rondas para velar la manada para evitar hechos delictivos y poseemos el logro de que impedimos un robo de ganado, nosotros los jóvenes”.

Continúo diciendo: “Mira estamos en todo somos como hormigas que nunca dejamos de trabajar. Una parte atiende el ordeño, otra la ceba de toros, otra la producción ovino caprino, otra la mini industria y tenemos responsabilidad en la junta directiva dentro de la Cooperativa. Es decir que jugamos un papel decisivo en la CPA, en la Covid-19 generamos producción, pero también se las llevaron hacia sus casas a las personas y fue algo muy importante, pero no solo nos quedamos ahí también hacemos manualidades para los poblados de Sigua y Siboney”.

El trabajo que se hace aquí con los jóvenes es tan perfecto, que muchos de los que salen de aquí, hoy, son dirigentes tanto de la Juventud como de la ANAP, tienen sus propias cooperativas y dirigen hasta 100 campesinos.

Perucho y su pasión por el ordeño

Jeinki Galbey Moya (Perucho), tiene 20 años y es el integrante más joven de la CPA Abel Santamaría, ordeña a las 6 de la mañana y a las 2 de la tarde, un total de cuarenta vacas diarias, obteniendo 280 litros de leche.

Luego de terminar el Servicio Militar activo fue ubicado en la CPA, con sus botas siempre llenas de estiércol vacuno y las manos toscas de tanto ordeñar, aunque de pocas palabras y sí muy trabajador expresa: “Fue lo mejor que me pasó en la vida, siento mucho amor por mi trabajo, me encanta sacar la leche de las vacas, son animales muy inteligentes saben cuándo lo estás haciendo con ternura o para salir del paso. Da gusto ver como cuidan y defienden a sus hijitos…

…Mi vaca preferida es Boma es muy tranquila y obediente a veces con solo un gesto me entiende. Siento comprometimiento con mi profesión porque sé que con esta leche se alimentan varios niños y ancianos y que además de ella hacemos el queso que gusta tanto a la población, es un deber que agrada”.

Desde su fundación en 1982 la Cooperativa de Producción Agropecuaria ha sido rentable y más aún con el empeño de las nuevas generaciones que como continuidad han enaltecido su nombre, no se puede hablar de logros en la Agricultura Nacional sino se habla de esta CPA.

Con la integración absoluta de los iniciantes campesinos, entregan 105 000 litros de leche, 150 toneladas de frutas, 51 toneladas de carne. Con un total de 1 543 hectáreas de tierra, 770 cabezas de ganado, 350 cabezas de ovino-caprino, lo cual aprovechan al máximo, aportando al país un millón y medio de pesos, porque, “Si los jóvenes sirven la tierra sirve”.

Tomado del Periódico Sierra Maestra www.sierramaestra.cu

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