La adolescencia y la sexualidad en la discapacidad intelectual

Santiago de Cuba, 30 de oct.- Es la adolescencia una etapa en la que se producen importantes cambios en diferentes esferas del desarrollo de la personalidad, es un período especialmente sensitivo para la esfera de la educación de la autoestima y particularmente complejo en los sujetos con discapacidad intelectual, porque convergen en ellos, situaciones que pueden incidir adversamente en su desarrollo.

Para el estudio de este sector poblacional son oportunos los enfoques etarios y genéticos; el etario por la necesidad de caracterizar la etapa enmarcada en edades límites aproximadas y el genético por ofrecer la posibilidad del análisis de la personalidad en su evolución, como proceso de constantes cambios y transformaciones. Absolutizar uno de estos enfoques limitaría el estudio de la adolescencia como período del desarrollo.

Desde la adolescencia se producen cambios biológicos, psíquicos y sociales que caracterizan el desarrollo sexual, aparecen los caracteres sexuales secundarios y la posibilidad de la procreación se manifiesta en las muchachas con la menarquía y en los muchachos con la eyacularquía.

La adolescencia es un período complejo, donde se dan situaciones psicológicas sensitivas: se reorganizan muchas actitudes del niño devenido adolescente, hacia el medio y hacia sí mismo, se toma conciencia y se vivencian aspectos particulares de la sexualidad.

Varios autores coinciden en que los adolescentes transitan por tres etapas de experimentación sexual, sin embargo, desde nuestro entendimiento estas se sintetizan básicamente en: etapa de carácter solitario y etapa de relación de pareja.

  • Etapa de carácter solitario: En esta etapa puede producirse por la propia relación natural que el adolescente establece con su cuerpo, en el que poco a poco descubre sus zonas erógenas (por las acciones del aseo personal, cambio de ropas, exploración durante el descanso, entre otras), todo lo cual promueve la experiencia de la masturbación, desde su propia individualidad o por incitación de otras personas.
  • La masturbación siendo una actividad sana y normal, puede ser experimentada con angustia, si se acompaña de sentimientos de culpa, los que pueden ser trasmitidos por parte de los adultos, a partir de sus tabúes, con algún consejo equivocado o por alguna reprimenda inoportuna, generando rechazo o una práctica excesiva, compulsiva, sobre todo si hay carencia de afectos.
  • Etapa de relación de pareja: En esta etapa el adolescente pasa por diferentes momentos, por el enamoramiento sin intercambio erótico, por el noviazgo con las primeras experiencias de caricias y juegos sexuales, eventualmente algunos llegan a la realización del coito. Por lo general, estas relaciones son inestables.

Si por determinados factores el adolescente no logra establecer relaciones de pareja satisfactorias y sus primeras experiencias generan conflictos, frustraciones, sentimientos de culpas, temores e inhibiciones, puede suceder entonces que prefieran mantener las experiencias sexuales solitarias o buscar compañeros del mismo sexo, con los que ya tienen una relación de amistad, o le es más fácil establecerla, para canalizar sus intereses o necesidades sexuales. Esta situación puede influir en la identidad y orientación sexual.

Si el adolescente ha tenido una niñez equilibrada, con relaciones filiales basadas en la aceptación, el cariño y la protección; cuando ha recibido la educación general y para la sexualidad que necesita, su adolescencia transcurre como un período feliz, de enriquecimiento de su personalidad, que le permite asumir con dignidad y responsabilidad las nuevas contingencias en que se verá involucrado como adulto.

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