La capacitación de las familias con hijos discapacitados intelectualmente

Santiago de Cuba, 1 de nov.- La escuela es la encargada de garantizar la orientación adecuada, tanto del niño como de su familia para lograr un sistema de influencia positivas necesarias que le permitan al infante un desarrollo psíquico y emocional estable. Deviene entonces como instrumento principal la labor conjunta que debe llevar a cabo la dirección de la escuela, los maestros y la familia, de manera tal que los criterios educativos, tanto en el hogar como en la escuela marchen a la par.

La caracterización de la familia del escolar constituye un elemento importante para el trabajo de la escuela y por tanto del maestro, por cuanto, le permite ubicar al alumno dentro de un contexto concreto, del que se derivan importantes influencias educativas que pueden ser aprovechadas por el docente para potenciar su propio trabajo.

En el caso de que existan problemas familiares que afecten al escolar, el conocimiento de estos por el maestro le da la posibilidad de laborar estrategias individualizadas que compensen en lo posible las carencias materiales y afectivas del niño con discapacidad.

Es importante que el maestro y la familia del escolar conozcan las características de sus intereses, preocupaciones y sentimientos. Hay niños que por lo general fracasan en la escuela porque no tienen amigos y estudian mal, no logran hacer sus tareas. Este fracaso provoca preocupaciones por parte de los padres que muchas veces, no saben cómo ayudar a sus hijos en el desarrollo de su aprendizaje pedagógico, así como, no saben cómo guiarlos en la realización de sus tareas escolares.

Es aquí donde el maestro debe intervenir de tal forma que establezca una adecuada relación maestro – padres para reconocer las causas que engendraron los problemas de los niños, aquí se intercambian ideas, se aconsejan a los padres sobre cómo se debe actuar, pero, para ello es necesario que el maestro tenga una adecuada preparación pedagógica y conozca las características individuales del niño con el que va a trabajar.

Con relación al niño o escolar el maestro debe buscar las vías de estimulación, que estas no sólo se realicen en la escuela sino fundamentalmente en el hogar. Los padres deben tener paciencia y métodos que deberá propiciar el maestro para estimular el aprendizaje del niño en la realización de sus tareas escolares.

Cuando existe comunicación y colaboración entre los padres y la escuela, cuando la escuela trabaja junto con la familia para apoyar el aprendizaje, los alumnos tienden a ser más exitosos, no sólo en los estudios sino en actividades cotidiana.

El trabajo con los padres resulta primordial para poder establecer la estimulación del aprendizaje del niño en el hogar y en la escuela, ya que se conocen que estos se desmotivan con facilidad y prestan muy poco interés por las cosas, por lo que la estimulación tiene que ser mayor y ambas, deben corresponderse con el grado de captación del niño con discapacidad

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