La familia y su influencia educativa en los infantes

Santiago de Cuba, 3 de oct. – La concepción pedagógica humanista reconoce a la familia como uno de los factores de mayor incidencia en la educación de los niños, cuya influencia comienza desde los primeros años de vida y trasciende de ese marco inicial, manifestándose con mayor o menor fuerza a lo largo de toda la vida.

Si se intenta resumir la importancia del entorno familiar, podemos decir que:

  • Es el medio donde el niño recibe la primera información acerca del mundo exterior.
  • Donde se establecen las primeras relaciones afectivas
  • Donde el niño se introduce en un sistema de normas de vida elementales y se establecen las primeras regulaciones a la conducta.
  • Donde se establecen patrones éticos y estéticos elementales.

La familia debe asumir la responsabilidad de la educación inicial del niño y continuar después apoyando afectiva, moral y materialmente el proceso educativo, ya  que a esta se le atribuye funciones muy importantes, es la que insustituiblemente forma los sentimientos más elevados del hombre y la transmisión de la experiencia social.

La preparación de la familia como institución formadora y potencializadora de los hijos es sumamente necesaria, por ello hay que tener en cuenta que independientemente de que la labor educativa puede ser ejercida por varias instituciones sociales, su agente principal, es la escuela, quien cuenta con un caudal de experiencias y un personal con adecuada preparación psicológica y pedagógica para encauzar esta actividad en la cual median otros sistemas de influencias que pueden apoyarlas en su función.

De ahí que se necesite una influencia más dinámica de esta institución sobre la educación familiar. Si la escuela es capaz de dirigir correctamente su labor educativa, puede entonces llegar a convertirse realmente en el centro de influencia cultural en la comunidad donde esté enclavada.

La familia es la que influye educativamente en el niño, que puede ser de manera positiva o negativa, Es en el interior de la familia donde el niño va  a recibir una serie de patrones educativos que van a ser la base de su comportamiento diario.

La familia es en sí un sistema de apoyo que ofrece a sus miembros información referente al mundo exterior e interior, transmite a los más pequeños el conocimiento de su cultura necesaria para obtener éxitos en su vida cotidiana, también aportan códigos de conductas y enseñan a sus hijos como deben comportarse en los diferentes contextos.

Lo anterior indica que la familia educa en todo momento, de mejor o peor forma, consciente o inconscientemente, sistemáticamente o asistemáticamente y de cómo sea el comportamiento de todos estos factores, cada familia con sus particularidades propias estará cumpliendo con mayores o menores resultados su función educativa, para ella y por su puesto para la sociedad en que vive.

Se pone de manifiesto que la familia siempre debe  dedicar sus mayores esfuerzos hacia la formación de los hijos, porque los sentimientos de amor, maternidad, paternidad, hermandad, amistad, entre otros y sobre todo los modelos morales, encuentran su forma de desarrollo dentro de la familia, en tanto, satisfacen sus necesidades biológicas y espirituales, ejercen una poderosa y positiva influencia emocional sobre los infantes.

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