La influencia de Vilma en la vida de Margiola

La Federación de Mujeres Cubanas (FMC) creada por idea del Comandante en Jefe Fidel Castro, el 23 de agosto de 1960, está camino al aniversario 60 de fundada, y su eterna presidenta, Vilma Espín, que este 18 de junio se cumplió 13 años de su partida física, son razones para evocar a quien condujo con acierto la transformación de sus contemporáneas, devenidas en poderosa fuerza al servicio de la Revolución.

Motivaciones sobran para el diálogo estimulante con Margiola Sánchez del Campo Guilarte, quien atesora más de 26 años como integrante del Comité provincial de la organización femenina en Santiago de Cuba y guarda valiosos testimonio de momentos vividos junto a Vilma, “que representó una escuela en todos los sentidos de la vida”, subraya.

Margiola Sánchez del Campo Guilarte, directora del Memorial Vilma Espín, de Santiago de Cuba, recibió la Orden Mariana Grajales, que otorga el Consejo de Estado a propuesta del Secretariado Nacional de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC). Santiago de Cuba, 23 de agosto de 2019

Cuenta gustosa que trató de aprender de la experiencia y sensibilidad de esa excepcional mujer, porque Margiola atendía la esfera de trabajo comunitario cuando la Heroína de la Revolución presidía la Comisión Nacional de Prevención y Atención Social y siempre participaba en los debates y propuestas sobre esos asuntos apremiantespara la sociedad.

“Hace 10 años, precisamente el 7 de abril de 2010, se funda el Memorial Vilma Espín en la casa donde ella vivió en la urbe santiaguera “y yo tuve el gran privilegio de ser nombrada para dirigirlo, lo que constituye un honor al poder dedicarme a un empeño encaminado a que perdure su ejemplo entre las nuevas generaciones”, confiesa.

Entre las virtudes de la destacada combatiente revolucionaria que más hondamente calaron en Margiola están su apego a la justicia, además de su afabilidad y delicadeza,unido al gusto por atender de primera mano los problemas que le planteaban, lo cual confirmó cuando la acompañó en recorridos como diputada al Paramento por el Distrito 26 de Julio, de la Ciudad Héroe.

 “Sobresalía en su personalidad  el sentidode la justicia, señala, que lo ponía en práctica con ímpeto. Tan tierna y dulce como era se volvía enérgica cuando en la comisión se trataban los temas de la prostitución, preocupada por la atención diferenciada y con intencionalidad”.

Margiola acentúa que era de acero por sus convicciones firmes y sólidos principios, exigente ante los problemas y en la búsqueda de soluciones, y también de miel, con una sonrisa que siempre la adornaba hasta en las circunstancias más difíciles.

  Recuerda que por interés de Vilma se crearon las casas de orientación a la mujer y la familia, espacio vital para proseguir la lucha por la plena igualdad y equidad, con énfasis en el ámbito del hogar y para librar desde la base un combate mucho más dinámico contra la violencia de género.

A las puertas del aniversario 60, reconoce sus fuertes vínculos con una organización que contribuyó a su formación y siente la satisfacción de haber recibido la influencia de Vilma, quien fue dichosa de conducir los destinos de la FMC, en esos años de duro bregar y fructífero quehacer.

  “La FMC me ha otorgado reconocimientos que me comprometen más cada día; en agosto de 2019 me sorprendieron al entregarme la Orden Mariana Grajales, una de las paradigmas de la Heroína de la sierra y el llano y de las cubanas de todos los tiempos”, destaca finalmente.

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