La innovación y el desarrollo organizacional innovador

Santiago de Cuba, 7 de jun.- El fenómeno de la innovación ha sido objeto de estudio desde diferentes perspectivas. La innovación tiene para algunos autores del tema, sentido y lugar en el dominio de lo humano. Esto indica que, las demandas del desarrollo exigen del propio proceso de planificación del cambio organizacional, no sólo una transformación de las tradicionales estructuras de la vieja organización, sino un cambio de cultura para el desarrollo de la organización innovadora.

En este sentido, la búsqueda de lo óptimo o de la eficiencia, dejan de ser lo principalmente deseado y es sustituido por el pleno desarrollo humano como sujeto innovador.

La innovación es un proceso y producto de la mente humana, del encuentro entre lo individual, lo social y la cultura innovativa, con grandes perspectivas organizacionale spara el desarrollo socioeconómico.

Haciendo un análisis de la economía capitalista, se puede constatar que el proceso de acumulación camina sobre la innovación que permite distinguir entre consumidores y la difusión, que lleva a la homogeneización de ciertas formas de consumo. Al consumidor le cabe el papel esencialmente pasivo: su racionalidad consiste precisamente en responder “correctamente” a cada estímulo al que se le somete.

Ahora bien, hay solamente un camino para eliminar los graves males del capitalismo y es el establecimiento de una economía socialista, acompañada por un sistema educativo orientado hacia metas sociales.

Una economía planificada que ajuste la producción a las necesidades de la comunidad, distribuiría el trabajo a realizar entre todos los capacitados para trabajar, y garantizaría el sustento de todos.

La educación del individuo además de promover sus propias capacidades naturales, procuraría desarrollar en él un sentido de la responsabilidad para con sus compañeros, en lugar de la glorificación del poder y el éxito que se da en la sociedad capitalista.

Lo anterior significa por tanto, que la organización innovadora socialista requiere transformación cultural, cambio de mentalidad en los sujetos y sus acciones. Este cambio se fundamenta, en el valor de la unidady la participación ciudadana, como las claves estratégicas promotoras de riqueza y fuerza durante el proceso de construcción social.

Tal reflexión se enfoca en el análisis de la necesidad de reedificar la relación capital-trabajo e impulsar la innovación social y el desarrollo integrado (humano, endógeno y sustentable).

Labor que exige en primera instancia, la construcción de un nuevo pensamiento. Se trata del desarrollo más fiable y renovador desde lo organizacional- en sustitución de la visión capitalista que domina las relaciones de producción- y llevarlo por una lógica que impulse el desarrollo integrado: humano, endógeno y sustentable.

El desarrollo organizacional se enfrenta a la necesidad degenerar, desarrollar y fortalecer las capacidades sociales de innovación, mediante una planificación, educación y comunicación que promuevan el liderazgo con empoderamiento orientado hacia la participación de comunidades de aprendizaje sostenible.

Por: Mayra Salas

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