La más hermosa amistad: Camilo, Che y Fidel

Santiago de Cuba, 8 de feb. – ¿Quién le diría a Ramón y a Emilia que aquel 6 de febrero de 1932, en Lawton La Habana acababan de  tener a un Héroe? Así de inmensa es la sorpresa que  da la vida.

 Lo trajeron al mundo cuando imperaba en Cuba la Dictadura de Gerardo Machado y la represión al pueblo era intensa. Por aquel entonces Fidel Castro Ruz tenía 6 años y  salía de Biran,  en la actual provincia de Holguín, para estudiar en la ciudad de Santiago de Cuba.

También por aquella época el argentino  Ernesto Guevara de la Serna, con tan solo  4 años se mudaba a Altagracia con su acomodada familia  que buscaba un clima más apropiado para el niño asmático. Por aquel entonces, en la denominada década infame,  en ese país  ocurría la Revolución de 1932, un intento de derrocar al cuestionado régimen fraudulento de Agustín Pedro Justo.

Cuando vio la luz  Camilo, estos tres hombres que juntos hicieron una historia que trasciende hasta hoy, no imaginaban que un día unirían sus  destinos para convertirse en Héroes de la Revolución Cubana.

Camilo Cienfuegos Gorriarán  no tuvo una vida fácil. Los problemas económicos de su familia le llevaron a abandonar sus estudios de la Academia Nacional de Bellas Artes San Alejandro, pero siempre mantuvo sus ideales claros. Por ello  no pasó por alto para su formación política,  asuntos como el Golpe de Estado de Fulgencio Batista del 10 de marzo de 1952.

En  dos ocasiones viaja a los Estados Unidos en busca de solvencia económica y no se detiene en  sus  actividades política que le obligan en a salir de ese país. En septiembre de 1956  llega a México y sin tener el aval de  ninguna célula del Movimiento 26 de Julio, acude a  un amigo para contactar a  Fidel Castro Ruz.  Así  se convirtió en  el último elegido para regresar a Cuba en  la expedición del Yate Granma.  

Fue precisamente en el fragor de los preparativos de la expedición que se conocen Camilo y Che. Inician juntos aquella difícil travesía el 25 de noviembre, pero la  amistad comenzó luego del  sorpresivo ataque realizado por los  soldados de la dictadura batistiana en Alegría de Pio.

Sobre ese momento, diría Che: “Nos habían sorprendido; en la huída yo perdí mi mochila, alcancé a salvar la frazada nada más, y nos reunimos un grupo disperso. Fidel había salido con otro grupo. Quedamos unos diez o doce. Y había más o menos una ley no escrita de la guerrilla que aquel que perdía sus bienes personales, lo que todo guerrillero debía llevar sobre sus hombros, pues debía arreglárselas. Entre las cosas que había perdido estaba algo muy preciado para un guerrillero: las dos o tres latas de conserva que cada uno tenía en ese momento”

“Al llegar la noche, con toda naturalidad cada uno se aprestaba a comer la pequeñísima ración que tenía, y Camilo, viendo que yo no tenía nada que comer, ya que la frazada no era un buen alimento, compartió conmigo la única lata de leche que tenía; y desde aquel momento yo creo que nació o se profundizó nuestra amistad. Tomando sorbos de leche y velando disimuladamente cada uno que el reparto fuera parejo, íbamos hablando de toda una serie de cosas.”

También es el Che  quien define a Camilo como “el más brillante de los jefes guerrilleros”, “el compañero de cien batallas”, “el hombre de confianza de Fidel”.

Muestras de esa confianza en vida hubo entre Fidel, Camilo y Che. Cuando hubo que escoger a los Jefes para desarrollar la invasión de Oriente a Occidente  ahí estuvieron ellos. Cuando en La Habana hubo que hacer una pregunta ante miles de compatriotas, quedó para la posteridad el ¿Voy bien Camilo?… Y de  aquel  famoso juego de pelota quedó la hermosa frase que recorre el mundo: Contra Fidel ni en un juego de pelota.

Pero aquella indestructible amistad trascendió tanto, que en la conmemoración de los 30 años de la desaparición Física de Camilo,  diría Fidel en su discurso: «…Cobra todo su significado la historia de Camilo, no solo por lo que hizo, no solo por sus heroicas proezas combativas, sino también por sus ideas, por sus conceptos, por sus propósitos profundamente revolucionarios. También por eso decía que un día como hoy Camilo sería feliz, y si hay pelea por delante, más feliz todavía; si hay dificultades, más feliz; si hay reto, más feliz; si quedan injusticias por subsanar, más feliz; y si se mantiene en todo su vigor la lucha heroica e histórica de nuestro pueblo contra el imperio, ¡más feliz sería Camilo! ”

El 6 de febrero  puede ser una fecha importante por diversos motivos en cualquier lugar del mundo, pero en Cuba el significado especial de  este día lo da el hecho de  que  hace 89 años nació Camilo Cienfuegos Gorriarán, el Héroe de Yaguajay, el hombre que con su actitud desenfadada,  su eterna sonrisa, su valentía y gesto solidario y fiel conquistó la más hermosa amistad con Fidel y con el Che.

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