La protección al consumidor seguirá como punto de miras…

Santiago de Cuba, 27 de mar. – La protección al consumidor debe verse desde un sentido bien amplio al punto de que abarque la evitación de las molestias que sufre un cliente que decide, ir a una unidad en busca de sus servicios de manera habitual o un día casualmente y se la encuentra cerrada por problemas de higiene o por reparación, a veces ni siquiera con un cartel en la puerta que lo anuncie…

La comunicación institucional debe existir en cada Empresa de respeto sobe todo si su vínculo es con la población, de ahí que cada paso que siempre será a favor de mejorar el servicio, debe ser informado, precisamente es el caso del cierre de una unidad aún cuando la temporalidad sea muy corta, y, por supuesto, luego promocionar su reapertura.

Con la cultura del mantenimiento estamos completamente de acuerdo en evitación de que luego un gran deterioro lleve a problemas mayores y, por supuesto, a las prolongadas paralizaciones que traen consigo molestias para el cliente pero a la vez el incumplimiento de una captación monetaria que por día se traduce en semanas y de semanas al mes, con lo que se afecta finalmente el ingreso del plan de circulación mercantil del municipio y en cadena de la provincia.

De ahí que desde ya, el llamado a todas las entidades es a planificar de forma coherente y anunciados sus días de PARE para los citados mantenimientos o reparaciones y de manera inmediata informar las eventualidades que incluyen las fallas ya habituales y a las que se les resta importancia, como la falta de climatización, fallas en el clima por la que NO se hacen rebajas de precios, cuando realmente afecta seriamente al consumidor, a ese que estamos obligados a ofrecerle exquisitez en el servicio diario.

Ejemplos tenemos de sobra de cómo hoy se vienen transformando unidades de servicios para mayor esplendor y nuestro bien, sobre todo del centro de la ciudad, algunas con pase de los establecimientos y sus trabajadores para otras entidades, la mayoría para Compay Tiago, como empresa de proyecto local, sin que medie la información sistemática de cuáles son las unidades y por qué tiempo se someten a reparación… Esto, insisto, es respeto más que a los consumidores, que es lo mismo que a la misma población…  Por: Bárbara Bolerí Izquierdo.

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