Los aplausos para Yaser y Liannet, el matrimonio que enfrenta el Coronavirus en zona de peligro

Entrevistar a Yaser, el médico que vivió en mi barrio y hoy enfrenta la pandemia del Coronavirus en esta ciudad resultó interesante. Pero la atención fue mayor cuando la periodista supo que a Liannet había que incluirla como protagonista de esta historia porque el valor agregado de la sensibilidad femenina siempre se agradece.

Yaser Antonio Rente Lafargue

Pero si le adelanto que esta historia de vida implica a dos jóvenes médicos que por demás forman una bonita pareja, de seguro el deseo de saber más sobre estas personas, será mayor.

Porque no resulta frecuente que un matrimonio decida cumplir una misión de tamaña envergadura dentro de su terruño, y más cuando se trata de profesionales de trayectoria lograda en la República Bolivariana de Venezuela, con una hermosa vida por delante la cual puede ser interrumpida si algo sale mal.

Pero no es momento de pesimismo. Porque los jóvenes médicos Yaser Antonio Rente Lafarge y su esposa Lianet Fernández Socias decidieron enfrentar juntos una misión que hoy por hoy, alimenta la esperanza de vida de este pueblo.

Y así de hermosa puede ser la casualidad para juntar principios, y decisiones, puesto que el mismo día Yaser quien trabaja en el policlínico 30 de noviembre y Liannet, quien presta sus servicios en el Calos J. Finlay, ambos como especialistas en Medicina General Integral, recibieron la noticia de que estaban entre los escogidos para laborar en un Centro de Aislamiento habilitado debido al creciente número de casos con la COVID-19 en el territorio. A partir de ahí ellos se unieron a quienes enfrentan la pandemia del Coronavirus en la zona de peligro

Yaser: “Se nos pidió que estuviéramos a las 5 de la tarde en la vocacional Mariana Grajales, y nuestra respuesta fue SI en todo momento. Sentimos la convicción de que nuevamente debíamos dar un paso al frente ante la situación epidemiológica que afecta al mundo y Cuba no es la excepción”.

“Estábamos seguros que La familia siempre nos acompañaría en nuestra decisión porque somos herederos de una enseñanza basada en principios consolidados de amor a Cuba y a la profesión que escogimos”

“Por ese motivo en el Sí nuestro estuvo presente la familia, la muestra fue que con esa misma rapidez de la noticia para movilizarnos hacia nuestro frente de combate, recibí de inmediato el apoyo de mi madre y también de mi hermana quien junto a su esposo, dejaron el hogar donde residen junto a mamá, e inmediatamente se trasladaron para mi casa, puesto que vivimos solos y alguien debía responsabilizarse de su cuidado”.

“Imagínate que conocimos una hora antes que nos iban a movilizar. La llamada nos llegó desde la Dirección Municipal de Salud. Nunca olvidaré que ese preciso día 28 de Marzo no llegué a hacer la guardia que me correspondía en el policlínico 30 de Noviembre, atendiendo a pacientes sospechosos de Covid 19 en el Cuerpo de Guardia de Infecciones Respiratoria Aguda”.

“Cada día recuerdo que mi esposa había llegado del Hospital unas horas antes, y tuvo que disponerse de inmediato a organizar sus pertenecías, a realizar los preparativos para dejar por casi un mes el calor del hogar, pues por muy dispuestos que estemos, siempre uno tiene que prepararse hasta psicológicamente antes de comenzar una nueva tarea y además, difícil”.

Liannet Fernández Socias

Liannet: “Claro que fue duro alejarnos del hogar. Nosotros buscamos el tiempo para comunicarnos telefónicamente con la familia desde el Centro de Aislamiento, pero uno siente una nostalgia intensa…

Liannet hace una breve pausa, y entre lágrimas que apenas puede contener, sigue el diálogo con una voz entrecortada para decirme:

“Duele… duele tanto estar entre pacientes que esperan la llegada de cada mañana con la ilusión de no sentir ningún síntoma sospechoso del contagio con el virus, que uno también siente el peso de los minutos y de los días que seguro les parecerán interminables. Y con el dolor de quienes esperan estamos nosotros”.

“Es duro saber que uno se encuentra muy cerca de la familia, de las amistades del barrio, de los compañeros de trabajo y a la vez tan lejos, que debemos estar consciente de lo que hacemos en el Centro cada minuto, porque uno no sabe quien tiene la enfermedad y el mínimo descuido nos puede costar una ausencia prolongada en el mejor de los casos”.

“Por lo que vivimos en estos 16 días en el Centro de Aislamiento “Mariana Grajales” trabajando con los pacientes, y luego aislados en nuestra propia recuperación durante la cuarentena, es que sabemos lo difícil de la tarea. Cuando uno vuelve a la normalidad de la vida, se reencuentra con los suyos, siente el calor de la familia y de las gentes nuevamente, es que reconocemos de verdad lo que hace Cuba para salvar a su pueblo”.

Para yaser, quien cursó el diplomado de endoscopia y Liannet, en Terapia Intensiva, esta es una experiencia única. Ni los momentos más duros en la misión en la República Bolivariana de Venezuela pueden compararse con el constante peligro que enfrentan en esta nueva tarea, porque allá, según nos manifestó Yaser, uno veía el peligro porque tenía rostro, aquí el enemigo está oculto, y ello incentiva el estrés.

En el enfrentamiento a la COVID-19, Yaser y Liannet conmocionados hablan de sus experiencias…

Yaser: “Como se imaginará tuvimos muchas experiencias pues parte de todos los retos que teníamos que enfrentar, el principal fue ver el miedo en los ojos de personas que llegaban al Centro sin entender porqué estaban ahí, y ni conocían al paciente que había dado positivo, porque ellos sin saberlo se habían convertido en contactos indirectos y por tanto había que realizarle una vigilancia estricta ante cualquier síntoma respiratorio que pudieran presentar”.

“Debíamos explicarle que para atenderlos estábamos allí, que podían contar con todo el equipo médico y con quienes de una forma u otra les brindarían toda la atención que pudieran necesitar durante su ingreso en Centro de Aislamiento “Mariana Grajales”.

“Una experiencia muy conmovedora para mí fue haber compartido con una paciente de 4 años de edad llamada Maciel, ella con su espontanea inocencia a las 9 de la noche se paraba en las ventanas a llamarnos y nos decía «médicos el APLAUSO» y era tanto su entusiasmo, que convocaba a los demás pacientes a aplaudir a un solo ritmo de palmadas” Esa imagen la llevo en mi corazón porque en Maciel veía a mi propia hija, a Daniela María quien tiene esa misma edad”.

Liannet: “Es verdad que esta enfermedad se enfrenta también con el gesto de solidaridad y eso estuvo presente durante toda esta etapa en mi esposo y yo. Todo el tiempo que estuvimos trabajando nos cuidábamos no solo nosotros, sino los unos a los otros, siempre supervisando que todos tuviéramos correctamente puestos Los medios de protección a la hora de entrar en contacto con los pacientes y nos convertirnos en uno más, ya que nuestro desempeño médico es muy necesario en esta pandemia”.

“Vivimos momentos duros. La luz de la esperanza del que va para la casa porque resultó negativo y la tristeza de quien debe seguir el tratamiento por ser positivo a esta enfermedad sin saber cómo será la evolución. Por ese motivo cumplir las orientaciones y cuidarse es la recomendación”.

Yaser: “Contar nuestra historia solo es posible ahora luego de 16 días de trabajo en el Centro de Aislamiento y los 14 días de la cuarentena en el Hotel de Las Terrazas, donde fuimos atendidos por un excelente personal de Salud liderado por el Doctor Luis Alberto Núñez Alemán. La parte difícil fue ser paciente. Nosotros agradecemos a quienes estuvieron pendientes de nuestra Salud “

Yaser y Liannet se emocionan mucho al contar su historia, sobretodo les sacó lágrimas el día en que regresaron victoriosos a su vivienda ubicada en el Bloque F-15 apto 1 en el Centro Urbano José Martí, donde tuvieron el recibimiento No solo de Telvia y Biguin , que son la hermana y el cuñado de Yaser, sino allí estaban también los vecinos , quienes regalaron los aplausos merecidos a estos dos jóvenes que enfrentan desde la zona de peligro, la COVID 19.

Es posible que cuando se publique esta entrevista, luego de 7 días de descanso, los médicos hayan iniciado ya el nuevo ciclo de trabajo en otro Centro de Aislamiento, en Trabajadores Sociales. Ella como jefa de asistencia médica de la Zona Roja, donde están Los pacientes y él en el Cuerpo de Guardia recibiendo y clasificando a los nuevos ingresos. Seguro que ambos harán su trabajo con el mismo amor que la primera vez.

Yaser: “Volver no implica que ya sepamos todo, pues lo premisa es cuidarse, cuidarse y cuidarse, ya que estamos en presencia de un virus calificado muy letal, y ante el aumento de casos positivos asintomáticos, cualquiera puede presentar la enfermedad, por tanto no habrá descanso mientras la Patria lo necesite”.

“ Mi esposa y yo queremos resaltar el trabajo del director del Centro de aislamiento Mariana Grajales, el Dr. Rubén Sánchez del Policlínico Municipal , por su excelente dirección; del resto del personal que laboró junto a nosotros, y muy especial de nuestras familias por su apoyo incondicional. A todos saludos y nos veremos en el camino hacia la erradicación de esta terrible pandemia. Seguimos en combate”.

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