Los CDR tan firmes y vigilantes como el primer día de 1960

Haciendo Revolución desde cada cuadra como su principal trinchera de acción y de combate, los Comités de  Defensa de la Revolución (CDR) en Santiago de Cuba se han convertido, tras 60 años de fructífera vida, en baluarte de la vigilancia y la unidad del barrio para la salvaguarda de las conquistas del pueblo.

  Fruto esencial es este de la masiva organización creada por el Comandante en Jefe Fidel Castro, el 28  de septiembre de 1960, al preservar el mismo espíritu del primer día y la madurez de los años para defender la obra forjada en la nación, en momentos de recrudecimiento del genocida bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos contra la isla.

 El principal tributo que los cederistas santiagueros ponen a los pies de sus fundadores y en honor a la memoria del guía e inspirador de siempre Fidel, es ser  más vigilantes que nunca, con un respaldo total al proyecto social cubano que continúa incólume, igual que cuando fueron creados los CDR hace seis décadas.

 Su mérito más visible está en que ante cada pretensión de desestabilización, acciones y medidas ilegales contra Cuba, violatorias de la soberanía y orquestada por la administración de Donald Trump para destruir la Revolución, el pueblo nucleado en los CDR preserva la unidad como bandera y el espíritu de resistencia que le he permitido mantenerse con la frente en alto, sin vulnerar un solo principio,  con la mira siempre hacia delante.

  Como en los años iniciales, en cada cuadra un comité, en cada barrio Revolución, no es una consigna; constituye un estilo de vida y de trabajo que se alimenta hoy del protagonismo de los jóvenes, pues son miles los de las nuevas generaciones que ocupan responsabilidades en las estructuras de base y otros tantos se integran a los destacamentos para realizar obras de choque en la economía y los servicios.

  Esa es la respuesta y la convicción del relevo de los CDR y de la Patria  ante las pretensiones del Gobierno de los Estados Unidos que se estrellarán otra vez y siempre contra el espíritu de resistencia, el coraje y la dignidad expresados en disímiles ocasiones y circunstancias, en las que se ha puesto de manifiesto que este pueblo es de armas tomar y con él no se juega.

 Son ya 60 años de Comités de Defensa de la Revolución en Cuba y parece que aún no conocen los valores humanos de este pueblo, capaz de efectuar cada año miles de donaciones voluntarias de sangre para salvar vidas, un gesto desconocido en el mundo, y muchos de los que dan ese aporte son jóvenes, como expresión de continuidad de la obra revolucionaria.

   La familia cederista en Santiago de Cuba representan una fuerza poderosa al servicio de la Patria para echar por tierra cualquier intención de socavar la soberanía nacional, como han soñado en vano los enemigos históricos de la Revolución cubana.

  Más fortalecidos, con la guardia en alto, mayores aportes y mucha combatividad, desde el barrio, saludan los cederistas santiagueros las seis décadas de vida de la mayor organización de masas del país, con la certeza de que los resultados de su quehacer en el futuro serán mejores para seguir sirviendo a la nación con el mismo ímpetu del primer día. 

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