Luego de enfrentar la pandemia Niurka regresa a su vida normal

El 8 de mayo de 2020 es una fecha inolvidable para Niurka Coreaux Brossard, porque ese día marca para ella el inicio del enfrentamiento a la pandemia del Nuevo Coronavirus SARS CoV 2, una enfermedad que llegó al mundo para demostrar lo frágil que es el hombre ante fenómenos naturales desconocidos y lo mucho que aún tienen por hacer nuestros científicos.

Ese viernes, vestida de completo uniforme, la Licenciada en Enfermería salió de casa hacia el Hospital Provincial de Santiago de Cuba, e incluso para la Sala de Nefrología donde ejerce sus servicios. Pero algo era diferente en esa oportunidad, pues por disposición del Consejo de Defensa el conocido “Saturnino Lora” devenía Centro de Aislamiento para atender a sospechosos con la COVID-19.

“Cuando me dijeron que estaba entre los trabajadores escogidos para enfrentar la pandemia al principio sí sentí la preocupación porque es una enfermedad nueva y muy agresiva. Tuve la lógica intranquilidad de quienes van a estar de frente a algo desconocido, pero luego de pasar la impresión de los primeros minutos me repuse y dije que si, estaba dispuesta a realizar mi trabajo que es atender a los pacientes, asegurar que el tratamiento se cumpla porque esa es la principal razón de ser de las enfermeras. Me llamaron para estar en la jefatura del grupo de la sala de Nefrología y cumplí.

Con la sencillez de sus palabras comenzaba el intercambio con esta santiaguera cuya residencia está en la Avenida Mariana Grajales 170 en el Reparto Jiménez, y se encuentra ahora en casa luego de cumplir con todo el protocolo indicado para quienes trabajaban hasta hace unos días, en las instalaciones donde se concentraban los casos sospechosos o positivos a la COVID-19.

Periodista: En el Hospital Provincial hubo muchos ingresos.

Niurka: Cuando entramos había 16 sospechosos ingresados esperando por el resultado de la PCR (reacción en cadena de la polimerasa) y si no eran positivos a la COVID-19 salían de alta hasta que quedaron solo 2 pacientes de nefrología a quienes se les realizó su prueba en tiempo real y con mucha alegría regresaron a la casa. Antes de concluir el ciclo de los 14 días ya la sala estaba limpia en espera de la reapertura de los servicios normales que presta el Hospital.

P: Y aunque en el Hospital Provincial no hubo ningún caso positivo, sí pudiste estar con los pacientes hasta que le dieran el resultado del PCR. ¿Cómo viviste este tiempo de espera del paciente y la reacción al saber que no estaba contagiado?.

Niurka: En ese momento de espera los pacientes estaban nerviosos con mucha ansiedad. Algunos aparentaban tranquilidad pero se les notaba en el rostro, en la expresión la angustia por la espera, porque de ese resultado dependía el alta o el traslado para el Hospital Militar (Doctor Castillo Duany) donde se atienden los enfermos con la COVID-19. Además siempre está la incertidumbre de la evolución de la enfermedad por tener una patología asociada.

Pero en la sala contábamos con una psicóloga que ayudaba a los pacientes, los preparaba para recibir la noticia con la mayor calma posible y evitar un trauma mayor si el resultado no era el favorable. Pero tuvimos la fortuna de ver el cambio positivo de esos rostros porque todos fueron negativos y cuando se les decía al paciente se ponían contentos y con esa alegría se iban para su casa.

P: ¿Cómo fueron las condiciones en esos 28 días alejada de la familia y del hogar.

Niurka: Durante este tiempo primero el Policlínico de Especialidades fue mi hogar. Se preparó un local para dormitorios con todas las condiciones donde hicimos una relación de familia quienes estábamos allí. Llegábamos, nos quitábamos la ropa de trabajo y luego de adoptar todas medidas higiénicas y cumplir todos los requerimientos para evitar contagio descansábamos de la agotadora jornada de 12 horas y así hasta que nos correspondía nuestro turno.

Fueron días que estuvimos bien, hasta que nos correspondió la cuarentena en el Hotel Balcón del Caribe. Fue un momento para dejar atrás el estrés y esperar salir bien del PCR para volver a casa. Tuvimos buena atención todo el tiempo.

P: Cuéntame lo que ocurrió cuando llegaste a la vivienda.

Niurka: Imagínate. Sentí mucha alegría al ver a la familia reunida esperándome luego de un mes fuera de casa. Todos estábamos contentos porque el horcón de la familia regresaba y no estaba contagiada. Hubo hasta lágrimas. Sentí la admiración de mis hijos, de mis hermanos, mis tías y hasta de los vecinos porque pude cumplir y hasta el momento no hay ningún problema. Ahora estoy cumpliendo las normas de protección con el lavado de las manos, el naso buco y aquí estamos esperando para volver a mi vida cotidiana e incorporarme al trabajo.

P. Te pasaste el día de las madres fuera del hogar hubo alguna añoranza.

Niurka: Sí, el día de las madres fue triste, muy triste porque por primera vez en la vida mi mamá no estaba entre nosotros. Ella estaba enferma desde hace tiempo pero verla en la cama, o sentada un ratico en la sala me alegraba. Lo di todo por ella, hicimos lo que pudimos para que estuviera aquí entre nosotros pero se fue para siempre. Fue un día triste para mí en el hospital porque tampoco estuve con mis dos hijos ni con la nieta. Pedro ahora disfruto de la familia y es lo más importante.

P: Sin embargo no era la primera vez que estabas lejos porque estuviste en Venezuela por más de 2 años
Niurka: En Venezuela fue una misión de trabajo, hermandad, fue difícil estar tan lejos de la familia pero tenía la confianza de regresar con salud. Sin embargo esta fue una misión más fuerte aunque estaba cerca.

Aquí nos enfrentamos a un virus que no se conoce aún en su totalidad y no hay forma de detenerlo, solo ataca y si no estás preparado para enfrentarlo te mata. Pero estoy contenta, tengo el orgullo de sentirme útil ahora en mi propia tierra. Cumplí en Venezuela, y mejor aún, aquí nos enfrentamos al peligroso enemigo y cumplimos. Ahora vamos a vencerlo.

P: Ya en Santiago de Cuba se decretó la fase uno del período de recuperación pos COVID-19 qué recomienda?

Niurka: Les aconsejo que mantengan las medidas, salir con nasobuco , no olvidar el lavado de las manos, la higiene en la casa con agua clorada, detergente y mantener las medidas de higiene y epidemiología que dicta el país es la única forma de evitar el contagio o un viraje de la pandemia que podría causar mucho daño.

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