Mensaje en este Día Internacional de la Familia: eliminar la COVID-19 desde nuestro hogar

Hoy por hoy, la familia no es solo mamá, papá y hermanos. Ahora hablar de familia es mucho más que limitar ese círculo social al número de personas cercanas por el grado de parentesco sanguíneo, pues ahí también entran otros intereses que permiten una convivencia armónica dentro del mismo hogar.

Desde la sociedad primitiva el hombre supo definir muy bien ese pequeño círculo de seres vivientes a quien amar, proteger, alimentar …pero fue con la teoría filosófica del Marxismo-leninismo que llegó el concepto que esgrimimos hasta hoy: La familia es la célula fundamental de la sociedad.

Y amén del tiempo esa es una realidad que trasciende en cualquier país del planeta. La familia existe, y en ese pequeño núcleo se dan soluciones a pequeños y grandes conflictos; con ese reducido grupo de personas debidamente educadas en los principios que rige la sociedad donde se desarrolla, y bien orientadas ideológicamente, se pueden ganar las más disímiles batallas sociales y económicas.

De ahí la importancia de celebrar este 15 de mayo el Día Internacional de las Familias, una efeméride instituida por la Asamblea General de las Naciones Unidas desde el 20 de septiembre de 1993, como respuesta a la Declaración Programática de la Conferencia sobre la Familia efectuada en Madrid ese mismo año, convocada por 37 organizaciones no gubernamentales españolas.

Cuando se festeja esta fecha en todo el orbe, cabe la recomendación de tener en cuenta un concepto revolucionario sobre este tema expuesto en el 2003 por el secretario general de la ONU Kofi Annan, cuando en la celebración por la fecha dejó el siguiente mensaje:

“Poner a las familias más cerca del centro del proceso de las políticas públicas demandará un gran compromiso político. Los temas de familia están en el corazón de la agenda social: cambios en las estructuras familiares, envejecimiento demográfico, el incremento de la migración, la pandemia del VIH/SIDA, y la globalización. Yo espero que los líderes comprendan estos vínculos y brinden a estas cuestiones la atención y los recursos que ameritan”.

Luego de 18 años de este mensaje, podemos afirmar que en Cuba es política del gobierno potenciar toda la atención a esta familia de nuevo tipo. Si bien hay cierta prioridad en la atención a las parejas jóvenes que abrigan en su seno a tres o más niños, para lograr estabilidad en mamá, papá e hijos; también es una realidad que se trabaja para concienciar en ellos el papel que les corresponde en el cuidado de las generaciones que le antecede, dígase abuelos, bisabuelos, y hasta los tatarabuelos, que abundan, en no pocos hogares. Sin dejar a un lado incluso, a tíos y hasta algún pariente lejano.

Aquí incluso, se habla hasta de la familia cederista, en una ampliación muy cubana de este concepto, puesto que ello implica tener presente algunos valores como la solidaridad, lealtad, tolerancia, responsabilidad, que son tan importantes para convivir en paz y lograr una familiaridad entre todos, que es lo más importante.
Para los santiagueros hoy también puede ser un día para reflexionar en el papel que le corresponde a la familia para ganar una gran batalla, esta que libramos en contra de un enemigo que llega sin el ruido de las bombas, pero sí con un silencio mortal que da miedo, pero podemos esquivar.

Si en ese núcleo social más pequeño, ese donde están mamá, papá, hijos, abuelos y otros que conviven bajo el mismo techo se exige el cumplimiento de reglas sanitarias orientadas por Salud Pública para contener la COVID-19; si en ese hogar hay valores como la responsabilidad y principios morales que respaldan a nuestros dirigentes, la batalla la comenzaremos a ganar definitivamente desde hoy.

Este deberá ser el principal mensaje a tener presente este sábado, cuando inmersos en el enfrentamiento a la pandemia provocada por el Virus del SARS COV 2, celebramos el Día Internacional de las Familias.

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