Movimiento Juvenil Martiano de la Universidad de Oriente: retos y resultados

El Movimiento Juvenil Martiano (MJM) de la Universidad de Oriente (UO) en Santiago de Cuba, cuenta en la actualidad con una membresía considerable, resultado del empeño de sus representantes. Tras el reinicio de un curso escolar atípico la organización asume retos y desafíos en pos a ampliar sus funciones, representatividad e impacto.

De esta forma, las modalidades representadas en diversos proyectos e iniciativas tienen por objetivo integrar a la comunidad universitaria, los barrios aledaños al Alma Mater oriental, así como algunas localidades de la ciudad cabecera.

Su Presidenta, la M.Sc. Sandra Gómez Cisneros, con dos años frente al cargo y varios como graduada de la carrera de Letras, expresó a Sierra Maestra que la superación del Movimiento inició desde lo personal como parte de su experiencia:

“No me gustaba dirigir, porque soy de las que prefiere investigar, y no pensé ser capaz de asumir la tarea. Sobre todo la responsabilidad de un centro docente como este que cuenta con una magnitud de 13 facultades.

“Tratar de llegar a todos los estudiantes es complejo, pero al menos hemos alcanzado una estabilidad en cuanto a la realización de eventos, proyectos extensionistas, de forma que ahora contamos con una mayor visibilidad.

“Progresivamente ya integramos a universitarios de Sociales, Humanidades, Derecho, Ciencias Naturales, Lengua Inglesa, y Ciencias de la Educación. No obstante, aún constituye un reto incorporar a las facultades de Ciencias Técnicas.

“El primer Seminario que organicé fue con 10 estudiantes y hoy se suman más de 80. Ellos se sienten representados gracias a que tienen la oportunidad de exponer los resultados alcanzados en sus propias investigaciones”, subrayó Gómez Cisneros.

Pese a la pandemia, el MJM de la Universidad de Oriente nunca cesó sus iniciativas desde las plataformas virtuales, destacándose su labor en fechas conmemorativas como parte de la divulgación digital de eventos culturales, históricos y sociales.

De igual forma, ofrecieron cursos de verano en el Teatro Heredia, que fuese espacio para las celebraciones por el 94 cumpleaños del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

La conservación y el rescate de la historia, así como la presencia de valores patrios en los jóvenes se enarbolan como tareas defendidas de diferentes maneras en cada uno de sus integrantes.

“Creemos que el Movimiento no es sólo el Seminario Juvenil Martiano, que tradicionalmente es el espacio asumido como representativo de la institución en la Universidad. Sino que, además, constituimos una fortaleza para potenciar valores en la juventud desde el propio estudio de la vida, obra y vigencia del Apóstol José Martí, así como de los principales héroes y mártires de nuestra historia.

“De igual forma, nos insertamos en el proyecto de Extensión Universitaria, conocido como Valores de la Comunidad de Los Hoyos. Ahí contamos con la tribuna antiimperialista, y tenemos la proyección de llevar nuestro Movimiento Juvenil Martiano más allá de la UO. Que se traslade a los barrios, las comunidades, las escuelas primarias y secundarias.

“Esto a través de concursos y el intercambio con los niños y adolescentes mediante el conocimiento relacionado con el Maestro, pero visto de una forma diferente, dinámica, que se salga de los clichés de conferencias o talleres.

“Deseamos, también, recuperar la historia del Movimiento en el centro docente, que se ve simbolizada en figuras como Armando Hart Dávalos, y Roberto Fernández Retamar, con la ayuda de profesores como el Dr. Israel Escalona, y el Dr. Manuel Fernández Carcassés”, precisó la M.Sc. Sandra Gómez.

Junto a la intención de incrementar la membresía, está el trabajo en un nuevo proyecto de literatura que inserta a la comunidad de “Los Cocos”, aledaña a la Universidad de Oriente. Este pretende impartir cursos de redacción, lectura y estilo.

Esta iniciativa forma parte de la visión integral desde el interior de la comunidad universitaria hacia una mirada al exterior. Para la dirección del Movimiento Juvenil Martiano de la institución en Santiago de Cuba, la clave está en sistematizar la historia de una manera diferente, distante de academicismos y discursos estándares. Con un lenguaje directo y sencillo, pero sin banalidades.

De esta manera integran a los universitarios en el territorio, así como a padres y niños; diferentes grupos generacionales que se insertan en diversos métodos de aprendizaje, como son los juegos didácticos y las láminas para los infantes.

Actualmente la organización cuenta con un carácter renovado, que se articula en los diferentes retos y desafíos que asume sin temores y garantiza su éxito en cada uno.

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