Noticias de El Caney y sus exquisitas frutas

Santiago de Cuba, 26 de sept. – Una noticia publicada recientemente en la prensa nacional suscitó justificadas alegrías en los pobladores de El Caney, y más allá de sus fronteras, al estar relacionada con la ejecución de una minindustria para procesar las frutas y vegetales del macizo montañoso Caney-Canasí-Gran Piedra, de Santiago de Cuba.

Refería la información que avanza en su construcción y una vez lista procesará a razón de 2.5 toneladas en jornadas de 8 horas, pero además que allí trabajarán cooperativistas y habitantes de la Comunidad Agroforestal Hermanos Marañón, única de su tipo en Cuba.

Varias primicias en un solo reporte, la más impactante es la posibilidad real y cercana de buen aprovechamiento del potencial frutícola de esa pródiga tierra, una vieja aspiración de los pobladores del lugar, donde se cosechan los más famosos mangos de la Isla.

Otra novedad es que propiciará fuente de empleo, especialmente a personas que viven en la localidad, lo que significará también elevar su nivel y calidad de vida, al acercar el trabajo a la casa, entre otras ventajas.

La tercera y no menos importante se refiere a lo loable de iniciativas como esta, en tiempos de situación coyuntural energética en que Cuba y su gobierno dan prueba de fortaleza, capacidad y experiencia para resolver sus propios problemas y salir adelante.

De esta manera lo consideró la periodista Agustina Bell en su cuenta en Facebook: Qué buena noticia en tiempos de limitaciones acercar la producción al campo, al lugar donde está la fruta es magnífico. Se ahorra combustible y se optimiza la utilización de la materia prima. Se evita la perdida de la fruta.

Es bueno recordar, sobre este particular, que en la pintoresca localidad de El Caney se cultivan las más famosas y exquisitas frutas de Cuba, y sus mangos, especialmente, son calificados los de más alta calidad.

Los dos primeros árboles de mangos de bizcochuelos retoñaron en esta fértil  región oriental del país, en 1902, y fueron sembrados por el español José Burgos en su finca La Campana, sobre todo, en una de las quebradas de la zona de Zacatecas, con semillas procedentes de la cercana isla de Santo Domingo.

Diversos factores incidieron para cosechar tan excelsa fruta en El Caney como un PH muy favorable del suelo, los niveles de humedad ambiental, un régimen de temperatura peculiar, así como la atención cultural que les brindan los campesinos a sus plantaciones.

Años después la pieza musical Frutas del Caney, del autor santiaguero Félix B. Caignet, que popularizara internacionalmente el Trío Matamoros, contribuyó a difundir la merecida fama que ya habían logrado los mangos bizcochuelos, las guayabas, caimitos, mameyes, zapotes y marañones cultivados en esa pródiga tierra.

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