Nunca faltan las flores en el cementerio Santa Ifigenia

Santiago de Cuba, 23 de jul. – El cementerio patrimonial Santa Ifigenia, altar sagrado de la Patria, es de los sitios que entrañan mucha historia en Santiago de Cubamás venerados y donde nunca faltan las flores para rendir tributo a los muertos amados.

Declarado Monumento Nacional el 19 de mayo de 1979 por su majestuosidad y valores singulares forma parte del patrimonio que atesora esta indómita tierra, cuyos hijos derrocharon heroísmo y resistencia en el devenir histórico de la isla.

Se conoce que el primer enterramiento público ocurrió el 22 de abril de 1868 y correspondió a una niña llamada Encarnación Ramos, lo cual fue seguido de incontables inhumaciones que convierten a la necrópolis  santiaguera en un referente del patrimonio funerario en Cuba.

Espacio donde la leyenda y la historia se enlazan en piezas de granito y mármol,cuenta con más de 10 mil tumbas distribuidas en 9, 4 hectáreaspara resguardar a figuras que han dejado huellas en los sectores político, cultural, científico, intelectual y en otras ramas.

La fecha de su fundación coincidió con el inicio de las luchas por la independencia de Cuba, motivo por el cual en el camposanto reposan y  son reverenciados los restos de hombres y mujeres de nuestras gestas emancipadoras.  

Cada estructura vio colocar hombres de fulgor como Carlos Manuel de Céspedes, quien fue trasladado allí luego de su infausta muerte en San Lorenzo, el 27 de febrero de 1874.

El Retablo de los Héroes, cual solemne fortificación se yergue para atesorar a generales de la estatura de Guillermón Moncada y Flor Crombet, y a otros oficiales y soldados de las contiendas de 1868 y 1895.

Como bastión en las gestas libertadoras las cubanas encontraron también su lugar en la necrópolis, en sepulcros sencillos que llevaban en sí la grandeza de mujeres insignes como Mariana Grajales, Dominga Moncada y María Cabrales, las dos primeras, madres excepcionales y la otra, fiel compañera en el amor y los ideales de Antonio Maceo.

Tan imponente como sagrado se erige el Mausoleo a la memoria del Héroe Nacional José Martí!, inaugurado el 30 de junio de 1951, de singulares valores estéticos con un gran simbolismo e inspirados en la vida y obra del Héroe de Dos Ríos.

Hay lápidas que hacen perdurables en el recuerdo el ejemplo de la familia País García, con sus hijos Frank y Josué encabezando los valerosos jóvenes caídos por un mismo ideal, a los que se suman Pepito Tey, Tony Alomá, Otto Parellada y los que desafiarona los servidores del régimen de Fulgencio Batista, el 26 de julio de 1953.  

Si de evocar a hombres de honor se trata, ocupan un lugar de prioridad el Panteón de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Monumento a los caídos en misiones internacionalistas al integrar la sagrada galería del cementerio.

Complementa la valía delvenerablesitio el descanso de Francisco Antonmarchi Mettei, quien fuera el último médico de Napoléon Bonaparte.   

El “Santa Ifigenia” elevó su dimensión histórica desde el 4 de diciembre de 2016 en que todas las miradas del mundo si dirigieron a la piedra que atesora las cenizas del líder de la Revolución cubana Fidel Castro, cuando fue sembrado allí el mejor discípulo bien cerca de su Maestro.

Continuará siendo lugar de tributo y perenne peregrinación porque también desde el 10 de octubre de 2017 fueron trasladados los restos del Padre de la Patria Carlos Manuel de Céspedes y la madre de todos los cubanos Mariana Grajales, para el área central patrimonial del cementerio, cerca de Martí y Fidel, para que estén juntos los padres fundadores de la nación.

De manos de niños, ancianos, mujeres y hombrees de Cuba y de todos los confines del mundo, incluyendo personalidades prominentes, no faltan nunca las flores para homenajear a sus héroes y agradecer desde el corazón la obra que legaron en bien de la humanidad.

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