Once años del Centro de Protección a Niñ@s y Adolescentes de Santiago de Cuba

Santiago de Cuba, 16 de mar.- Una institución joven con visión de futuro. Recientemente arribó a su onceno aniversario de creado el Centro de Protección a Niños, Niñas y adolescentes de Santiago de Cuba.

Fundado el 14 de marzo del año 2008, la institución adjunta al Ministerio del Interior (MININT), tiene entre sus objetivos de trabajo promover y garantizar la protección de los menores, brindar orientación a la sociedad respecto a los derechos de los pequeños, así como prevenir y actuar ante situaciones de maltrato infantil.

La Teniente Coronel, Nélida González Telier, directora del Centro, argumenta al respecto: «Nosotros tenemos una importante responsabilidad que estriba en lograr que la aplicación de la técnica de video y grabación a las exploraciones que se les realizan a los menores que resultan víctimas de cualquier tipo de maltrato, cuenten con la calidad requerida, de modo que sirva de material probatorio en la vista del juicio oral.»

«En el Centro también brindamos orientación psicológica y jurídica a las familias, cualquiera que tenga alguna inquietud o detecte algún problema con su infante y no sepa qué hacer, puede acercarse a nuestra instalación, ubicada en el Reparto Versalles o puede contactar con nosotros a través de los números telefónicos 22 692552 ó 22 698415. Nosotros estamos para apoyarlos, ayudarlos y mostrarles el camino que garantice la protección de su niña, niño o adolescente.»

Los estudios apuntan que en la mayoría de los casos el abuso infantil viene de personas cercanas al menor. Los especialistas enfatizan en la necesidad de que los familiares estén siempre atentos a los cambios de comportamiento en los niños porque la tendencia es a que las víctimas callen, por sentirse muchas veces intimidados o responsables del suceso.

El Centro de Atención a Niños, Niñas y Adolescentes de Santiago de Cuba cuenta con personal altamente calificado y de basta experiencia en el manejo de menores y sus familias que han sufrido traumas generados por abuso lascivo o sexual, así como psicológico o físico.

La Teniente Yalili Esther Mignó González, Psicóloga del Centro, nos habla de la importancia de solicitar ayuda ante la ocurrencia de fenómenos de esta índole: «Cuando ocurren sucesos de este tipo, por lo delicado y sensible del tema, los familiares tienden a cerrarse porque tienen la sensación errónea de que serán juzgados como malos padres, que no fueron lo suficientemente previsores o que fallaron en la misión de proteger a sus hijos.»

«Lo importante en ese momento es velar por el mejor interés del menor. Los niños y adolescentes que son abusados generalmente crean traumas derivados del suceso y lo ideal es que sean atendidos por profesionales expertos en la materia que los ayuden a superar la situación de modo que crezcan sanos.»

«El abuso es una actitud repudiable en cualquiera de sus manifestaciones y lo primero es que caiga sobre el abusador todo el peso de la ley para devolver al menor víctima de ese acto a un entorno de seguridad y confianza.»

«Los especialistas del Centro laboramos de conjunto con otros organismos e instituciones para devolver tranquilidad a la familia. La Fiscalía, la Policía Nacional Revolucionaria y otros órganos del poder judicial nos apoyan en la parte penal y los Ministerios de Salud y Educación también forman parte del grupo, que no estaría completo sin destacar la encomiable ayuda que prestan desde el propio seno de la comunidad los Comité de Defensa de la Revolución y la Federación de Mujeres Cubanas, porque en Cuba, proteger la niñez es trabajo cardinal de toda la sociedad».

Por la importancia que en la nación se le confiere a garantizar los derechos y adecuado cuidado de los niños, niñas y adolescentes surgió como iniciativa de este Centro y de la Cátedra Multisectorial de Prevención de Maltrato Infantil (de la Universidad de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba) el proyecto comunitario «Sonrisas sin Lágrimas». La estrategia educativa-comunicativa pretende llevar hasta las comunidades la mayor cantidad de información posible sobre las características y múltiples manifestaciones que tiene el maltrato infantil, como fórmula para incidir en la prevención de esta problemática.

La Teniente Coronel Nélida González Telier profundiza al respecto: «Nuestro objetivo es llevar a los menores, como beneficiaros directos del proyecto, el conocimiento de sus derechos. Es importante que ellos sepan que existe un centro como el nuestro, que conozcan a qué nos dedicamos y que acudan a nosotros ante cualquier situación de maltrato.»

«En este trabajo también nos apoya mucho la Dirección Provincial de Educación, dándoles a conocer en las escuelas lo que dice la Convención Internacional de los Derechos del Niño, lo que dice nuestra Constitución, que recién aprobada abre el diapasón de derechos y garantías para todos nuestros menores…y muy importante, dándoles a conocer cómo protegerse.»

«El abordaje del tema puede decirse que es complicado porque es necesario estar bien preparados para hacerle entender a los niños que existen diferencias entre el regaño que reciben cuando han hecho algo que no debían y que tiene carácter educativo y ese otro que humilla y deja huellas negativas en su posterior conducta.»

» En el proyecto Sonrisas sin Lágrimas también trabajamos estrechamente con los factores de la comunidad y por supuesto, con los imprescindibles en este empeño: Los padres. Es importante que los padres comprendan la importancia de no subestimar a los niños. Los pequeños son sumamente intuitivos y es necesario que los padres no les impongan la obligación de recibir besos, caricias o mimos de personas que los hacen sentir incómodos.»

«Los adultos son a veces quienes mayor preparación requieren en esta tarea. Los mayores deben ganar en percepción de riesgo, deben evaluar, estudiar el comportamiento de los niños, escuchar lo que dicen y es esencial, creerles cuando exponen algún tipo de abuso porque generalmente, los pequeños no tienden a inventar estas cosas.»

«El proyecto es muy bonito, muy complejo en su aplicación porque demanda preparación constante, pero siempre que se contribuya a proteger ese valioso tesoro que es la niñez, la satisfacción es infinita».

Desde el año 2000 en Santiago de Cuba se género un fuerte movimiento liderado por las autoridades legales y del Ministerio de Salud Pública, con el objetivo de fortalecer y garantizar el respeto a los derechos de los menores. Aunque en nuestro país desde el mismo triunfo revolucionario se establecieron legislaciones para proteger la infancia que velaban porque este grupo etario se desarrollara plenamente, urgía establecer mecanismos de ayuda para aquellos que fueran víctimas de violencia o maltrato como una forma más de salvaguardar sus derechos.

De este empeño surgió el Centro de Protección a Niños, Niñas y Adolescentes de Santiago de Cuba, institución que desde hace once años labora cada día con la alta misión de preservar el futuro, porque los pequeños de hoy serán los hombres y mujeres del mañana.

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