Para Paula Cupull Reyes el Premio Memoria Viva

Santiago de Cuba, 1 de ene. – De acero es su voluntad, tanto que dejó a un lado la edad y los achaques para ponerse de pie  en la sala de su vivienda y recibir con orgullo el Premio Nacional Memoria Viva, que por sus innumerables méritos, le otorgó el Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello.

Ante el pedido de los presentes, Paula Cupull Reyes, la Maita del populoso reparto San Pedrito  de la ciudad de Santiago de Cuba    dijo unas sentidas palabras:

“Tengo ahora mismo  una fajasón con mi mente y mi cuerpo terrible, porque mi mente se cree que ella está en el tiempo de antes y mi cuerpo no responde como quisiera. Pero pienso muchas cosas y con esfuerzo  las hago ese es el problema peor que tengo”.

Risas en los presentes causó este singular decir de una mujer baja de estatura pero con una historia inmensa. Combatiente de la lucha clandestina, fundadora del Periódico Sierra Maestra y de la Federación de Mujeres Cubanas es Maita, quien pertenece al Proyecto socio comunitario De la ciudad, las calles y sus nombres, para estar entre las cronistas destacadas de su entorno.

Ella fue de las que usó sayas anchas para esconder un mensaje o llevar un arma, y no dudó en acompañar a  Vilma Espín para organizar la Federación de Mujeres Cubanas, por aquel entonces se erigió como abanderada de esa idea  y en su propia residencia, en Guardado número 60 donde vive hoy, se fundó la primera delegación de la FMC, en este territorio oriental del país.

Toda una trayectoria  tiene Paula Cupull Reyes  la cual creció con el Triunfo de la Revolución Cubana y se enriquece cada día con su trabajo comunitario, la enseñanza a las nuevas generaciones, y la voluntad inquebrantable por dejar sus experiencias a quienes le rodean cada día.

“Lo único que les pido es que sigan luchando, que cuiden lo que tienen no saben  ustedes lo que es pasar trabajo como  me ocurrió en el pasado como mujer campesina –dijo Maita a niños, jóvenes y adultos que le acompañaron en ese memorable día-    Ustedes que viven en un país tan lindo no pueden permitir que regrese el capitalismo lleno de crueldades y miseria. El pasado  fue muy triste, yo ahora tengo 103 años y puedo reír, estoy alegre. Denle el frente a esta Revolución no la dejen caer” argumentó.

Acompañada de la familia y con todo el cariño de su hijo menor Trirso Cupull Reyes, retirado de las FAR, Maita recibió el Premio  Nacional Memoria Viva,  de las manos de  Lázaro Torres Padró, Metodólogo de Patrimonio  cultural e inmaterial de la Casa Municipal de Cultura “Miguel Matamoros” de Santiago de Cuba.

Vecinos y amigos estuvieron en la casa de Maita, la mujer que escribió su libro “Testimonio de Paula Cupull Reyes” a los 97 años, y entre los participantes sobresalió la presencia de niñas y niños, una de ellas Melinda Morris  Andreal, de 10 años, le regaló un emotivo momento cultural a la sencilla  mujer que exhibe ahora entre sus tantos meritos, este que le otorgó el Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello, el de Memoria Viva..

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