Paseo por mi ciudad

Santiago de Cuba, 8 de jun.- Da gusto al alma y al cuerpo atrapar un momento de asueto que puede ser el domingo u otro día de la semana para regalarse un paseo por la ciudad, y admirar los encantos de siempre y los nuevos de ese sitio vital, vivo, cercano, que es parte esencial de nuestra existencia.

Si el recorrido se realiza rodeado de amigos, colegas de empeños o familiares que aman su Patria chica, la reverencian y la engrandecen cada día con su compromiso y su trabajo, la jornada se tornará verdaderamente inolvidable.

Seguramente experimentará emociones y muchas sorpresas al recorrer la remodelada calle Enramadas, una vía emblemática de la urbe de Santiago de Cuba que ha motivado bellas canciones y también es propicio para enamorar y el reencuentro con viejos y nuevos amigos.

Lugares para detenerse y disfrutar abundan como el Palacio de Computación, ideal para estimular el conocimiento y el dominio de las nuevas tecnologías, pero además para acercarse a la historia en sus salas dedicadas al I, II y III frentes guerrilleros durante la lucha insurreccional en la Sierra Maestra, y de sus héroes, de Fidel, Raúl, Almeida, Vilma…

Si de satisfacer el paladar se trata una excelente opción podría ser Las Columnas, antigua Las 24 horas, con comidas variadas y a precios asequibles, y un personal diligente dispuesto a servirle bien para que le quede deseos de volver.

O la legendaria pizzería Fontana Di Trevi, lugar patrimonial de Santiago de Cuba, donde todavía está Reina Lobaina, esa excelente trabajadora que con el mismo amor y profesionalidad que recibió al Comandante Che Guevara en 1960, atiende hoy a los clientes y enseña al relevo secretos del giro gastronómico.
Lugar de tradicional afluencia, ha ganado público en los últimos tiempos debido a su cambio de confort y nuevas ofertas con mejor sabor que recrean la vista, alimentan el espíritu y el gusto más exquisito por los platos italianos, sobre todo.

Enramadas no se detiene en la transformación de su fisonomía con su Bodeguita del medio, a imagen y semejanza de la capitalina, pero con su propio estilo, o la renombrada La fabada de Marieta, muestra de la diversificación de opciones gastronómicas especializadas en la popular arteria.

Como expresión de que la fiebre de renovación no se detiene, el Parque Céspedes y sus alrededores experimentan constante ajetreo de constructores empeñados en convertir en museo del primer frente guerrillero, que dirigió personalmente el líder rebelde Fidel Castro, el antiguo ayuntamiento, escenario de hechos trascendentales de la historia patria y la Revolución.

Solo recordar que allí, el primero de enero de 1959, el Comandante en Jefe declaró la victoria de la epopeya, escoltado de barbudos y un pueblo libre y eufórico; y años después fue a agradecer y a reverenciar a la brava urbe, entregándole el Título de Ciudad Héroe de la República de Cuba y la Orden Antonio Maceo.

Ahora la antorcha de Santiago arde ilumina los trabajos que se acometen en aras de concluir la primera parte en homenaje a una fecha significativa para los santiagueros: el 30 de junio, cuando se evoca la inmolación en sus calles, en 1957, de tres jóvenes revolucionarios: Josué País, Floro Vistel y Salvador Pascual.

Así quedará la senda abierta para la consagración plena y que el primero de enero, cuando Cuba celebre el aniversario 61 del triunfo de la Revolución cubana, el museo abra sus puertas para revivir la historia y alimentar el espíritu titánico de la ciudad y su gente.

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