“Por mi parque y por el suyo”…

Santiago de Cuba,  8 de mar.-“La felicidad anida más en la nobleza de un bosque que en el lujo sin verde”… Tal sentencia que leía recientemente en una publicación nacional y también cito que… “debía estar como sombra de aquellos que No llegan a darse cuenta que en cualquier ciudad pueden existir coches lujosos, casas de mampostería muy bellas, pero presente a de estar el jardín, el parterre, el plantío que con estética deje apreciar lo natural”…

De ahí que cuando en mi recorrido por los Consejos Populares me encuentro muchos de los parques descuidados, sin el acondicionamiento que le haga merecer el nombre, valoro que el esfuerzo de las autoridades del territorio por engrandecer y hacer más bello mi Santiago No se corresponde en lugares donde, incluso ya pasó la antorcha del Santiago Arde y NO se mantiene la llama encendida, tal y como ocurre en el populoso y ponderado Parque del Consejo Popular El Caney.

También acogíamos de la publicación lo expuesto por el Ingeniero Agrónomo Benito Carrasco, primer paisajista argentino aseguraba que… “Para conocer el grado de adelanto de una Ciudad, basta estudiar sus paseos públicos” y ciertamente… Una ciudad sin un parque donde NO estén presentes los árboles… Una ciudad sin un pequeño sendero, sin ese lugar de armonía con la naturaleza, “debe ser, a su decir, de hombres muy burdos, groseros, sin cultura ni bondad”…

Meditemos en que… Esa locación hace muy poco quedaba deslumbrante, mientras hoy desaparecieron las bombillas junto a los cristales que le aportaban este adjetivo , sometiéndolo nuevamente a las tinieblas olvidando que es el lugar que los coloca como marcaje de la parte más céntrica con presencia de nuevas tecnologías en materia de comunicaciones como la wifi y donde confluyen la Casa de la Cultura, la  cafetería Fruty Caney, el afamado restaurante el Quimbo, entre otros…

Al Presidente del Consejo Popular y a los efectivos de El Caney le pedimos que  tomen a tiempo este espacio, que No sé si tendrá un nombre propio, pero que los vecinos reclaman justo a tiempo antes que el mal sea peor…

Por: Bárbara Bolerí Izquierdo.

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