Por un año matemático

Santiago de Cuba, 27 de dic. – Siendo honestos, ¿cuántos propósitos cumplió este año? No está mal que alguno quedara pendiente, pero, ¿y los demás?… Si llega con esas deudas al 2020 tampoco crea que es el único. De acuerdo con las estadísticas en el mundo, ocho de cada diez personas abandonan sus objetivos antes de terminar la tercera semana de enero. Nada de exageraciones. Lo dice la práctica, y puede comprobarlo con unos cuantos casos alrededor…

Preguntas que buscan; frases que iluminan:

Los propósitos son su razón de ser, quizás no ha puesto la atención necesaria, pero ahí están. Esperan dentro de usted para motivarlo porque son fuente de inspiración. ¿Cómo los reconoce?, unas preguntas ayudan: ¿qué me produce satisfacción o alegría?, ¿qué me gusta hacer?, ¿con qué pasaTIEMPOS pierdo la noción del TIEMPO?… Definir con claridad su rumbo permite establecer prioridades reales sobre lo que hará. Por eso hay personas que, -con los pies bien puestos en sus propósitos-, dicen NO a lo que les aleja de ellos.

El centro laboral es uno de los espacios donde más puede aportar y desarrollarse en todos los aspectos. Pero hay más, su alcance personal es aún mayor. Por ejemplo, digamos que es padre: ¿cuánto impacta al futuro la educación de sus hijos?

“Lo que se hace a los niños los niños harán a la sociedad”.

“Una familia feliz no es sino un paraíso anticipado”.

“La única porción de fortuna es la felicidad familiar”.

Así lo ven filósofos, estadistas, psicólogos, pero en la prisa del día a día, no miramos ese espacio de realización y oportunidades. Un bonito gesto de humildad y confianza para estos días puede ser determinar junto a sus hijos las metas del nuevo año. Para los más pequeños deben ser concretas y simples. Con el adolescente su reto es guiar en el análisis, que sean ellos los que lleguen a conclusiones y tomen la determinación de los cambios que desean. Mire a ese punto donde siempre es usted mismo, donde mejor lo conocen, aquel lugar de inicio y retorno: la familia.

El diseño de la vida:

El nuevo año invita a evaluar desde el pasado hacia el futuro. Lo que no se cumplió pone en alerta, deja enseñanzas, invita a buscar nuevas estrategias. Los progresos alientan… Procure dedicar tiempo para el diseño de sus propósitos este año. No sea de los que improvisa, o de los que piensa tomar la vida como venga y punto. Viva el 2020 con la meta de ser mejor persona.

Que este sea un año matemático: sumando alegrías, restando penas, multiplicando amor y felicidad.

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