Primero de mayo y unidad nacional

Santiago de Cuba, 30 de abr. – Con un mes de antelación la Central de Trabajadores de Cuba  dio a conocer la convocatoria  para el desfile del 1 de mayo: el lema de este año es: unidad, compromiso y victoria. Las consignas tienen detractores, quizás porque hemos abusado de ellas; pero esta vale porque la unión es la garantía mayor de una Revolución madura que cumplió 60 años, pero viene de 1868, cuando en Demajagua se inició la lucha por la independencia.

El 1 de mayo es día de fiesta en Cuba y en muchas otras partes, solo que su celebración es diferente, en algunos países deviene oportunidad para que los trabajadores reclamen sus derechos conculcados y la solicitud de reivindicaciones suele terminar en altercados donde las mal llamadas fuerzas del orden reprimen a los manifestantes, ejercen su vocación represiva.

En Cuba la fecha es de jubileo, ocasión para confraternizar, para saludar a personas que hace tiempo no veíamos, para abrazar a los amigos de siempre. Para burlar los problemas cotidianos y las privaciones que nos afectan: no es día de lamentos, sino de disfrute,y los trabajadores festejan cumplidamente.

Santiago de Cuba se alista para el desfile que será, como es habitual, multitudinario, pues los trabajadores marchan junto a sus familiares, se incorporan los estudiantes e incluso extranjeros que están de paso por la ciudad o que fueron invitados a la conmemoración.

Recuerdo que hace un par de años un periodista mexicano que estaba en Santiago trabajando en la realización de un documental, quiso participar. Nos fuimos juntos a la Plaza de la Revolución Antonio Maceo, el sitio donde se coloca la tribuna con la presidencia, desde la cual dirigentes sindicales, políticos y administrativos agitan banderitas cubanas al paso de los trabajadores. El colega estaba admirado, y no lo ocultaba.

Un detalle le llamó la atención. No acertaba a comprender cómo en esta ciudad donde aun cuando no hay muchas personas y llega  a la parada el camión o la guagua, que en definitiva es lo mismo, esas personas se abalanzan para subir al ómnibus; sin embargo en el desfile marchan por miles y esas mismas personas se comportan disciplinadamente.

Esto se parece al Distrito Federal, comentó, donde a la hora pico hay gentes que se lanzan sobre las puertas de los coches del metro y atropellan al prójimo, sin embargo cuando se celebra  el homenaje a la Virgen de Guadalupe, la multitud se comporta como un rebaño de corderos bien educados. Este año el desfile lo encabeza el sindicato de Trabajadores Civiles de la Defensa.

Formarán un bloque de más de 20 mil afiliados. El sindicato desarrolla tareas previas al desfile, entre ellas trabajos voluntarios para vigorizar la economía. Otros colectivos hacen lo mismo y es bueno que así sea, porque estas acciones avalan la legitimidad de una fiesta que nos pertenece.

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