El privilegio de poder proteger a los ancianos

Alguien dijo una vez y muchas personas lo han repetido unas mil veces más que el arte de envejecer es el arte de conservar alguna esperanza, una idea clave para comprender que la vida siempre puede ser placentera y feliz y no termina con el inevitable paso de los años.

 Con respecto al asunto debe obrarse y mirarse con luz larga porque para 2025 se pronostica que Cuba estará entre las naciones más envejecidas de América Latina, pero desde hoy no debe escatimarse el amor y los mimos hacia las madres, padres, abuelos, abuelas, vecinos y cuanto anciano se halle en el camino.

 Hay que reconocer y aplaudir en ese sentido el Programa de Atención al Adulto Mayor, uno de los más sensibles forjados por la Revolución, que forma parte de los esfuerzos del Estado y el Gobierno por propiciarles una asistencia integral que les garantice, sobre todo, una vejez segura y con salud.

Este programa se erige en tres pilares fundamentales: proyección del adulto mayor como agente de cambio en la comunidad, legitimación de un programa sociocultural como estímulo para su participación social yarticulación de una estrategia para avalar la accesibilidad de los ancianos.

 No obstante este empeño que tributa al supremobienestar de ese grupo etario no estaría completo, si faltaran expresiones de afecto, cariño y amor hacia ellos con un respaldo real en el seno delhogar y en cuantos lugares hagan presencia.

 El énfasis en lograr buen respaldo de la familia del adulto mayor está justificado, pues también persigue consolidar la atención a trastornos emocionales como la depresión, en aras de enfrentar el envejecimiento poblacional de manera más armónica, teniendo en cuenta que la esperanza de vida al nacer en Cuba rebasa los 76 años.

 Ante ese envejecimiento que privilegia actualmente al país debe ser prioridad construir o adaptar locales para casas de abuelos y hogares de ancianos y potenciar la gereatrización de los servicios de salud, con hincapié hacia los organismos que interactúan con el sistema sanitario, por ejemplo, evitando las barreras arquitectónicas y haciendo asideros ensitios públicos para impedir accidentes y caídas.

 Con razón insisten investigadores sobre longevidad y envejecimiento y salud que la mentalidad no debe ser que ya vivieron lo que iban a vivir, sino intentar mejorar su calidad de vida para que el tiempo que les quede sea el mejor, y también que la solución de sus necesidades no es un favor que se les hace; es retribuir merecidamente lo que han hecho con otras generaciones al paso de su existencia.

Deja una respuesta