Esa unidad que distingue a Cuba

El concepto de unidad está indisolublemente ligado al devenir histórico de la nación cubana; su práctica ha sido esencial desde el inicio de la guerra de independencia para alcanzar la plena soberanía hasta la época de la Revolución en el poder,en aras de cumplir todos los proyectospara hacer un mejor país con una obra digna en beneficio del pueblo.

Cuántos ejemplos atesora Cuba, tanto en tiempos de guerra como en la paz, en que la solidez de la unidad que la distingue ha sido baluarte en el logro de sus más caros empeños y anhelos.

A su valor inestimable se hacía referencia recientemente en un artículo publicado en el periódico Granma, y en el cual, para acentuar la fuerza de ese concepto, se ilustraba con el poema Masa, de la autoría de César Vallejo.

Según la obra de Vallejo, en un estremecedor pasaje un soldado caído en combate perdía poco a poco la vida, y un hombre que lo vio le pidió que no muriera, “pero el cadáver siguió muriendo”.

Otros dos, de acuerdo con el relato, que lo observaron se acercaron y le imploraron valor, fuerza, para que volviera a la vida, mas todo continuaba igual, hasta que llegaron a escena 20, 100, mil, 500 mil clamando: “¡Tanto amor, y no poder nada contra la muerte!”.

Entonces vinieron millones y todo siguió igual hasta que, contó el poeta, “todos los hombres de la tierra le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado; incorporóse lentamente, abrazó al primer hombre” y “echóse a andar…”.

Hermosa alegoría esa al valor del sentido unitario, del espíritu de unidad, de la coherencia en el pensamiento y las acciones, si verdaderamente se quiere lograr un objetivo, por muy difícil que sea y ante los muchos escollos que precisan sortearse y derribarse.

El pueblo cubano ha sabido cerrar filas ante desafíos, amenazas e invasiones como ocurrió en el ataque mercenario por Playa Girón, en abril de 1961, lo que permitió que los servidores del imperialismo yanqui mordieran el polvo de la derrota en apenas 72 horas.

Cuba ha aprendido ante muchas otras contingencias, cuando la unidad ha sido una palabra clave también para materializar cualquier proceso gestado en pos del avance y desarrollo de la obra revolucionaria, con la guía y lección de nuestro principal artífice: Fidel.

Así, como nos enseñó el poema de César Vallejo, darleel tiro de gracia a la pandemia por el nuevo coronavirus no será obra de uno, dos, de 100, ni siquiera de miles;será obra de todos, que estamos convocados a declararle la guerra a la COVID-19 hasta vencerla si verdaderamente amamos y respetamos la vida.

Mejor que nadie lo definió el Presidente cubano Miguel Díaz-Canel: “Para un pueblo como el nuestro, unido sólidamente, no hay imposibles. Todo lo podemos vencer”.

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