Reconocimientos, certificaciones y trabajo ininterrumpido desde la Aduana

La entrega del Sello de Honor Aduanero acontenció en la Plaza de la Revolución, de Santiago de Cuba.

Un total de nueve trabajadores y cuadros recibieron este reconocimiento por los resultados obtenidos durante el 2020, un año atípico para el sector debido a la pandemia de Sars-Cov-2. De igual forma, se aprovechó el contexto para hacer entrega de certificaciones de Graduado en el Curso de Técnico Canino a dos jóvenes con vastos desempeños y crecimiento profesional.

En días anteriores, unos 18 miembros de la Aduana dieron su disposición para ser vacunados durante el ensayo clínico de Abdala, en su tercera fase. Aprovechando la repercusión que como entidad logra debido a esto y que suma más logros a su aval en beneficio de Cuba, conversamos con uno de los dispuestos.

«Las motivaciones que nos impulsan a ser miembro de la Aduana, y por tanto, a ponernos esa vacuna, comienzan con las necesidades del país», comentó, Rubén Angurell Domínguez, instructor y primer oficial de la Técnica Canina.

«El año pasado fue muy complejo y se nos pidió sacrificio y colaboración para que nuestros servicios no se detuvieran, y así lo hice, pero siempre corriendo el riesgo de contagio. Ya recibí la segunda dosis de Abdala, confiado y seguro de la ciencia cubana. No he presentado ninguna reacción adversa hasta ahora, y trato de motivar a mis compañeros a participar en esta prueba que traerá una solución esperada a nivel mundial.

«A pesar de sentirme protegido es fundamental mantener la disciplina. La confianza no debe ser motivo de descuido sino todo habrá sido en vano, por eso, hay que seguirse cuidando.

«Mi función principal es garantizar la preparación de oficiales y canes en la detección de drogas y sustancias nocivas para la salud, e impedir su entrada al país por las diferentes fronteras. También debo controlar que esta actividad se haga, aunque no permanezco tan expuesto cuando llega algún vuelo. Sí garantizamos todos los medios necesarios para que nuestros técnicos se cuiden y a sus mascotas», concluyó.

La defensa de un país comienza en sus fronteras. Un ejercicio arriesgado y abarcador que busca mantener la protección de la sociedad cubana a toda costa.

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