Recuerdan a Carlos Manuel de Céspedes en el bicentenario de su natalicio

Santiago de Cuba, 18 de abr. – “No vale el paso del tiempo para apagar la llama de una vida encendida y luminosa como la del Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes, en el bicentenario de su natalicio”, así expresó el Msc. arquitecto Omar López Rodríguez, Director de la Oficina del Conservador de esta ciudad, en acto efectuado en el cementerio Santa Ifigenia.

Allí, se reafirmó la posición del pueblo de “La Mayor de  las Antillas”, ante los tiempos difíciles que vive el mundo, América y Cuba, principalmente cuando el Imperialismo Norteamericano insiste en aplicar la vergonzosa Ley Helms Burton, para ratificar el compromiso de honor con la defensa de la Patria, y fortalecer aún más el espíritu revolucionario y de solidaridad hacia los pueblos hermanos.

Omar López, recordó el Grito de Independencia que dio Céspedes en su ingenio La Demajagua, dando la libertad a sus esclavos encabezando así la insurrección que iniciaba la Guerra de los 10 años, con lo que se lanzó a la inmortalidad, abriendo una página trascedente de la historia de la nación cubana.

También evocó otros pasajes de la historia protagonizados por el prominente abogado y hombre de negocios, como la “Toma de la ciudad de Bayamo”, con el estreno del Himno Nacional, compuesto por Perucho Figueredo y el incendio de esa Villa, además de su presencia en la “Asamblea de Guáimaro” el 10 de abril de 1869, donde se proclamó la primera Constitución Mambisa, que certificaba el nacimiento de la república en Armas, oportunidad en que fue elegido Presidente.

Después de 150 años del hecho, el pueblo cubano participó en su referendo constitucional, aprobando un nueva  Carta Magna, oportuna y necesaria para continuar el camino indetenible de la Revolución Socialista.

El Conservador de la ciudad evocó el pasaje histórico sublime por lo que Céspedes fue llamado “El Padre de la Patria”, cuando su hijo Oscar fue detenido por las tropas españolas y que el General al mando le envió un mensaje pidiéndole que si renunciaba a continuar la lucha por la independencia, le entregaría a su hijo; y en medio de ese dolor él dijo que era “el padre de todos los cubanos”.

Delante del Mausoleo que atesora los restos de Carlos Manuel de Céspedes en el camposanto santiaguero se depositó una ofrenda floral a nombre del pueblo cubano, como expresión del honor a quien merece toda la admiración de los hombres y mujeres que mantienen vivo su legado.

Deja una respuesta