Relación escuela-familia en la discapacidad intelectual

Santiago de Cuba, 19 de nov.- La familia, es el lugar por excelencia donde se recibe el don de la vida como tal y se reconoce el papel que tiene el niño como miembro activo de ella. Esta desempeña un papel educativo, pues los padres son los que educan a sus hijos de acuerdo con sus propios patrones morales.
Los estímulos que los niños puedan recibir tendrán una influencia muy importante en la formación de hábitos, actitudes y en su conducta fuera del hogar. Es en la familia donde se propicia el ambiente privado y donde el niño se manifiesta tal y como es.
La constitución de la familia no sólo es un hecho biológico o sociológico, sino donde se aprenden cualidades humanas, morales, de amor filial, las costumbres y prejuicios ancestrales, etc. Es necesario que la familia esté preparada para la llegada de un nuevo miembro (el niño), con vistas a contribuir al desarrollo y felicidad del pequeño, desde los primeros momentos de su vida.
Toda familia espera la llegada de un niño normal, pero, cuando no ocurre así, sufre cierto desconcierto, que una vez superado, la misma tiene que darle al niño discapacitado un sentido de seguridad, pues todo niño puede desarrollarse y crecer mejor si se le guía y estimula, por cuanto, han de ser los padres los primeros educadores de hábitos, costumbres y actitudes correctas.
Es en la familia donde comienza a desarrollarse el respeto para con los semejantes y donde se crean los intereses culturales y cognoscitivos estables en los niños, de aquí deviene la máxima relación que deben tener la escuela y el hogar en cuanto a todo lo relacionado con el niño.
Los padres deben interesarse y preocuparse con el aprendizaje de su hijo, pues aunque la escuela instruye y forma, el papel educativo fundamental tiene que realizarse en el hogar.
Nuestra sociedad socialista basada en los principios de la ética comunista y los valores ciudadanos, se levanta, sobre los cimientos de dos grandes instituciones: la escuela y el hogar (la familia), que son básicamente los encargados de transmitirles a los infantes desde edades tempranas los valores humanos, es por ello, que es necesario la máxima coordinación entre ambos contextos, con el objetivo de lograr una adecuada formación en los educandos.
La Educación Especial en Cuba, está fundamentada en la incorporación de sus alumnos a la vida social y laboral activa, por lo que una de sus tareas más importantes es lograr la formación de la personalidad, en correspondencia con nuestros principios y valores, apoyándose en el trabajo con la familia para la formación de hombres útiles que respondan a los intereses de nuestra educación.

Deja una respuesta