Rememoración del centenario de la Virgen de la Caridad

Santiago de Cuba, 10 de may. – Uno de los libros más significativos de Olga Portuondo, Premio Nacional de Ciencias Sociales de 2010 es, sin dudas, “La Virgen de la Caridad del Cobre; símbolo de cubanía (2008)”. Sobre este texto y otros asuntos relevantes la historiadora a quien se dedicó el capítulo santiaguero de la Feria del Libro de 2019,  Yunier Riquenes; los resultados de las pláticas fueron recogidos en el volumen En el hondón de la tierra cubana (2015).

“El libro, afirma su autora, estudia la formación del culto a la Virgen del Cobre a lo largo de varios siglos y su extensión por todo el archipiélago cubano, hasta convertirse en Patrona de Cuba. También explica por qué es un elemento de inspiración en todas las manifestaciones artísticas de la cultura cubana”.

Y añade: “los cobreros impulsaron el culto a la Virgen de la Caridad considerada como un emblema de unidad que terminó por convertirse en una representación de lo cubano durante las guerras de independencia. Y agrega que entre los católicos hay una devoción particular por la Patrona de Cuba, hoy la Virgen constituye un símbolo de cubanía, como la bandera, el himno y el escudo”.

Hasta aquí la referencia al libro de la investigadora santiaguera. Como recordamos la celebración Santiago de Cuba del centenario de la Virgen de la Caridad, es buen momento para rememorar lo ocurrido, ahora cuando estamos cerca del 10 de mayo fecha en que se conmemora su consagración como Patrona de Cuba.

Por gestiones  de los veteranos de la Guerra  de Independencia, encabezados  por el general Jesús Rabí, el papa Benedicto XV declaró, en 1916,  a la Virgen de la Caridad del Cobre como  Patrona de Cuba. Con motivo del centenario se desarrolló  una jornada de homenajes que incluyó la exposición “Arte y  Religiosidad” y se realizó un panel  sobre temas religiosos.

Los panelistas enfatizaron  en  la importancia de la fecha   y recordaron que, en 1998,  durante su visita al Santuario de El Cobre,  su Santidad Juan Pablo II,  coronó a la Virgen  de la Caridad ante una multitud de feligreses venidos de muchas partes del mundo y en su visita a Cuba el papa Francisco también estuvo en el lugar donde ofició una misa  en honor a la Virgen.

Al santuario, construido en 1927,  acuden  cubanos y extranjeros a reverenciar a la Virgen o simplemente a conocer un sitio emblemático de la historia y la cultura cubanas.Devotos de todas partes   pagan  sus promesas y depositan sus ofrendas en este lugar, una reliquia de la historia nacional para todos.

En el almanaque de  la Iglesia de 2019 se le pide a la Virgen cuidar a lafamilia cubana y a esta a orar para que la Virgen proteja a los niños, a las embarazadas para que vivan sin embarazos, a los ancianos, a que prevalezcan el respeto y la unidad. Uno  repara en dichas solicitudes y sea o no creyente siente que tales reclamos refuerzan el ideario social del país.

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