Reparto Santa Bárbara, el nuevo epicentro de la pandemia

Una cifra superior a los 25 casos positivos a la COVID-19 en los últimos días convierte al reparto Santa Bárbara, de la cabecera provincial, en el nuevo epicentro de la pandemia en Santiago de Cuba, uno de los territorios más afectados luego de decretada la nueva normalidad en octubre de 2020.

La complejidad epidemiológica generó el establecimiento de la cuarentena en 25 manzanas de esa localidad con fuerte presencia de viajeros internacionales y donde la disciplina ciudadana en el cumplimiento de las disposiciones de Salud Pública para estos casos pasó por debajo del tapete.

Según la directora municipal de Higiene y Epidemiología, Beatriz Lugo, existen en esa área de transmisión autóctona comunitaria, perteneciente al policlínico “30 de Noviembre”, más de mil 230 viviendas y cuatro mil 100 habitantes aislados, estratificados todos para una mayor efectividad de la atención médica.

La especialista en Medicina General Integral detalló en exclusiva a la Agencia Cubana de Noticias la alarmante cantidad de pacientes llegados al cuerpo de guardia o identificados durante las pesquisas activas al ciento por ciento de la población con Infecciones Respiratorias Agudas u otros síntomas sospechosos de la enfermedad causada por el coronavirus SARS-Cov-2.

También aseguró la presencia, dentro de la zona roja, del personal sanitario calificado para el seguimiento a los miembros de las familias, la realización de los controles de focos y consiguiente desinfección de las superficies en las casas, así como las actividades de promoción de salud con el propósito de elevar la percepción del riesgo de los pobladores.

Lugo enfatizó en la importancia de mantener el distanciamiento físico en todos los escenarios, principalmente en los proclives a grandes aglomeraciones, el uso correcto de la mascarilla e incrementar la frecuencia del lavado correcto de las manos, lo cual favorece a la autoprotección de la patología.

Además, resaltó la labor de los factores de la comunidad y los agentes del orden público en la organización de los servicios requeridos y en la vigilancia y seguridad de los ciudadanos, en pos garantizar el adecuado funcionamiento del perímetro confinado.

Vía Messenger, uno de los vecinos de la zona en cuarentena, Carlos Johann González, comentó el tratamiento diferenciado brindado a las personas vulnerables tanto en la asistencia médica como en el acceso a productos alimenticios y de higiene, lo cual ratifica el interés superior del Estado cubano por el bienestar de todos, especialmente de los más necesitados.

De igual modo, corroboró el llamado de las autoridades de salud a consumar con rigurosidad las medidas de restricción de movilidad –imprescindible para disminuir la carga viral-, el empleo del nasobuco dentro de los hogares y la transmisión de mensajes destinados a concientizar a los pobladores en aras de evitar la diseminación de la COVID-19.

Con más de 300 casas de renta, de ellas 160 bajo estricta vigilancia epidemiológica, el área de salud “30 de Noviembre” se erige entre las más complicadas de la provincia desde la aparición de la enfermedad, debido -en lo fundamental- a los viajeros y las actitudes irresponsables y violatorias de sus contactos, quienes irrespetaron el aislamiento obligatorio hasta el resultado del PCR en tiempo real del quinto día establecido para los primeros.

Pese al desfavorable escenario, el sistema de salud intensifica su plan para el control del nuevo coronavirus y se esfuerza por devolver la tranquilidad a un territorio que, con certeza, vive su peor etapa del enfrentamiento a la COVID-19 en Cuba.

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