Rosa Maria y un compromiso: Yo voto Sí por mi Constitución-

Santiago de Cuba, 22 de feb.-Rosa María Casamayor tiene 89 años. Ella conoce muy bien, porque lo vivió en carne propia,  lo cruel que  resulta el capitalismo para los pobres y sobre todo, para los negros.  Con la sinceridad que la caracteriza, no dudó un instante en contarnos esta parte de su historia, que jamás olvidará.

“Mi mamá  en su etapa era trabajadora en la  casa de los ricos, ganando 20 centavos diarios. Mi papá albañil remendón,  salía todos los días con el balde y la flota tocando de puerta en puerta para ver si encontraba un trabajo”

“Mis padres me casaron a los 16 años, cuando aún estaba cursando la escuela primaria, luego tuve mi primer hijo        y cuando vino el segundo mi mamá me mandó para la calle a trabajar.  Tuve que lavar y planchar  para poder cuidar a los niños y para  ayudar al sostén de la familia. Fue muy duro todo aquello.

“Cuando se dijo por la radio que el Presidente Fulgencio Batista había huido, inmediatamente supimos que venía  la libertad, que íbamos a mejorar, y así fue. Todos vemos lo que se ha hecho con la preparación del pueblo”.

“El ejemplo lo tengo yo muy cerca con mis 6  hijos, todos  estudiaron y con su trabajo han dado el aporte   al país. Dos  han fallecido, pero  me han hecho sentir una mujer orgullosa y complacida por haber aprovechado  lo que le propició  haber vivido con el Triunfo de la Revolución”.

  Rosa María trabajó por muchos años  en el Hospital Militar. Incluso recuerda que en 1976 hubo un Referéndum Constitucional y ejerció el derecho al voto por primera vez.   Lo hizo  orgullosa y complacida.  Pero, según expresa,    “ahora me doy  cuenta verdaderamente  de la importancia  de  lo que ocurrió  hace tanto tiempo. El pueblo no tenía la cultura política ni los conocimientos de ahora, pero fue a las urnas en un gesto de confianza y respeto a Fidel, a Raúl, a nuestros dirigentes”

Ahora es diferente, dice con una sonrisa la entrevistada, “el proyecto  de constitución de la República de Cuba lo leí casi todo. Estoy de acuerdo con cada uno de los capítulos.  Me sentí reflejada  pues se habla ahí de la protección al adulto mayor y a los menores. Ahora me interesa mucho el futuro de mis nietos y ahí en ese texto está reflejado muy claro que todos los cubanos somos iguales.  Hay derechos a la educación, a la salud, al deporte.  Esas ventajas las tienen los jóvenes “.

Son muchas las razones expuestas por Rosa para ir a las urnas el venidero domingo 24 de febrero  y ejercer el derecho al voto. No obstante ella dice con voz firme y alegre que ese día va a dar el Sí  por Cuba, por Fidel, Por Raúl y por quien da continuidad a esta Revolución, Miguel  Díaz Canel.

La conversación con Rosa María transcurrió con la  observación todo el tiempo de  Idalmis González Casamayor,  quien  comparte el día   a día con su mamá   y trabaja en la Empresa de Servicios Técnicos a la Población.

“Mi mamá es muy revolucionaria, Ese desenfado y ese amor a la Revolución,  la familia lo aprendió de ella. Tiene 89 años  pero hace de todo en casa. Lo más impresionante es cómo  nos aconseja  teniendo en cuenta sus vivencias,  y hay que prestarle asunto porque dice cosas coherentes y aleccionadoras. Ella  siempre está actualizada,  hace un chiste, se ríe,  habla, pero siempre  a tono con el tiempo en que vivimos y ahora nos dice que lo importante es votar por el Sí”.

“Mira seño- interrumpe el diálogo Rosa María para afirmar con orgullo: el domingo mi familia y yo votaremos por el Sí, no cabe otra opción. El No está eliminado para los Casamayor,  personas  muy revolucionarias provenientes de Martí y Callejuela, una familia comunista de siempre y ahora seguimos  aquí por  Cuba, por esta historia de mi país que permite a personas como yo  vivir tranquila, con mi chequera y tener  esta familia“.

Por:   Agustina Bell Bell.

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