Santiago de Cuba: las riquezas de su cultura

Santiago de Cuba, 22 de nov.- Esta ciudad posee valores esenciales: su historia, su cultura, su gente. Este trabajo propone hablar del segundo, por el cual hemos transitado con éxito, pero en el que debemos insistir; sobre todo a partir del conocimiento de una definición muy respetada de la cultura que no la restringea las manifestaciones artísticas, pues va mucho másallá e incluye todas las capacidades adquiridas por el hombre como miembro de la sociedad y las maneras de pensar, de sentir y de obrar compartidas por la mayoría de las personas que constituyen una colectividad especifica.

Una de las expresiones de esta cultura amplia, es la organizacional esa que afianza los valores de las organizaciones.

Los valores, afirma Carlos Lloga son aprendizajes estratégicos estables, los cuales indican que una forma de actuar es mejor que otra para conseguir los fines sociales deseados, por eso: “Desconocer la cultura es dirigir a ciegas”. Edgard Schein aclara que la cultura organizacional constituye un sistema de supuestos que definen el modo de ser de la organización y agrega, “la tarea principal del jefe consiste en administrar la cultura”.

Queda claro que la cultura no puede ser restringida a una de sus manifestaciones, la artística; ni siquiera a otras socialmente positivas como las de saber actuar con propiedad o defender la identidad; pues hay expresiones perniciosas, por ejemplo, la cultura de la calma, la del no se puede, la de hacer las cosas mal cuya práctica reiterada deviene también en una cultura.

Pero, aunque redujéramos la cultura santigüera a lo artístico, ni aun así podríamos descalificar su probada significación nacional e internacional. Una especialistaen el tema: Aida Quintero afirma:“Santiago vive en sucultura” y, para demostrarlo, nos recuerda que esta ciudad es dueña de una robusta tradición que incluye la música, la pintura, la arquitectura y otras artes cuyas expresiones son los múltiplesfestivales y otros eventos que prestigian su hacer y su identidad.

Hay una cultura cotidiana, muy apegada a nuestra idiosincrasia. Nos enorgullecen el son, la trova, los carnavales, el Festival del Caribe. “La riqueza cultural de este país es lo que nos distingue”, remarcaba el Presidente cubano Miguel Díaz-Canel, en la reunión de directivos del Ministerio de Cultura, celebrada el presente año, con el objetivo de analizar laimplementación de la política de comunicación institucional. Si nos referimos a Santiago de Cuba, podemos afirmar lo mismo.

Los ejemplos menudean. Para mencionar solo dos recientes, Eliades Ochoa – según informó el periódico Sierra Maestra(14—2019)-recibió el premio Clave de Oro, otorgado en el Festival InternacionalCosta del Sol. Eliades, ganador de tres premios Grammy Latino, es un ser humano humilde y nuestro; como lo son la gente del Septeto Santiaguero, quienes el próximo 2 de febrero cumplen 25 años cosechando éxitos para que la música cubana continúe bailando por el mundo.

Por qué refiero estas cosas. No todos podemos cantar como Eliades, ni ser del Septeto. Pero, todos podemos hacer cosas buenas. La cultura es un aprendizaje que no está vedado a nadie por muy humilde que este sea. No se precisa estudiar en la universidad, ni siquieratransitar cera de ella para entenderlo. Basta pasarle la mano a un pedazo de nuestra vida de cada día para persuadirnos de que tenemos la obligación de proteger la cultura o, dicho de otro modo, de protegernos a nosotros mismos.

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